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Un empate escaso que ni quita ni pone

El Celta cede, con más juego que pegada, frente a Las Palmas un empate que no le alcanza para sellar matemáticamente la permenencia, pero tampoco dificulta sus opciones europeas que siguen intactas. El talento de Alfon, que pide acelaradamente la renovación y el VAR, claves para sumar un trabajado punto.

Borja Iglesias choca contra 
Cillessen en la acción en que se 
lesiona el portero danés.|  José Lores

Borja Iglesias choca contra Cillessen en la acción en que se lesiona el portero danés.| José Lores

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Julio Bernardo

Julio Bernardo

Vigo

Empate escaso frente a Las Palmas que impide sellar matemáticamente la permanencia, pero no dificulta las opciones europeas del Celta, octavo a la conclusión de la jornada 29 con 9 partidos por delante para hacer realidad un sueño que se vislumbra más que posible. Siete partidos sin relación con la derrota encadena el grupo de Giráldez que, por una de esas paradojas del fútbol, firmó tablas en un partido que dominó muy claramente con la pelota y contó con sobradas oportunidades para marcar. Frente al Valladolid y el Leganés los celestes sumaron de 3 con escasos méritos; anoche se quedaron con la miel en los labios. Diecinueve tiros a puerta (7 entre palos) no bastaron frente a un Las Palmas eficiente atrás y efectivo arriba que pudo llevarse el triunfo de no haber llamado el VAR a Martínez Munuera para revisar el segundo tanto amarillo, que el árbitro valenciano concedió en primera instancia y anuló por fuera de juego de McBurnie tras analizar la jugada en el monitor.

Trigésimo once. La permanente mutabilidad de piezas es una de las grandes señas de identidad de Claudio Giráldez. «Para mí no hay titulares», repetía a modo de mantra el louriñés en la previa para subrayar lo que viene siendo evidente desde los tiempos del Fortuna. Beltrán, uno de los damnificados ayer frente a Las Palmas, lo atestiguaba en una entrevista con este diario: «Es complicado acertar el once. Ni nosotros los conseguimos. Es imposible». Cuarenta partidos suma el técnico, treinta esta temporada, y nunca ha repetido alineación.

Ni se espera que lo haga. La nueva vuelta de tuerca a la alineación presentó cuatro cambios con respecto a la última de Pucela. Ristic, que no jugaba desde enero, cubrió la baja de Mingueza; Damián e Ilaix recuperaron el mando en el eje de la medular por Beltrán y Sotelo; e Iker Losada fue la novedad en el frente defensivo, donde repitieron Borja y Alfon y la gran sorpresa fue la suplencia de Aspas.

Renueven a Alfon. Rescatado por sorpresa por Claudio para el primer equipo, Alfon ha trasladado a la Primera División todo el talento que lo convirtió el pasado curso en el máximo goleador del Fortuna. No ha notado el cambio de categoría el menudo atacante manchego que, a golpe de amor propio, ha alcanzado su momento más dulce de la temporada. Cuatro titularidades enlaza el albaceteño que, de un tiempo a esta parte, se ha convertido en la pieza más importante del ataque celeste.

Asomó por primera vez en el curso con un maravilloso acto de pillería frente a Koundé que impulsó al Celta hacia el empate frente al Barça, doblegó luego al Leganés con un golazo lo Romario y una perfecta asistencia a Mingueza y generó anoche todo tipo de complicaciones a Las Palmas por el flanco izquierdo, donde a él se le ve más cómodo. Un puñal por banda que sacó los colores y a Stefan Bajcetic y a Viti. Casi todo el juego ofensivo celeste pasó en el primer tiempo por sus botas hasta que logró batir a Horkas. Un gol a lo Nolito, con potencia y rosca, tras recortar a Bajcetic en una baldosa. El Celta debe apresurarse a renovarlo.

Protagonista inesperado. El partido estuvo condicionado por la temprana lesión de Cillessen, indiscutible para Diego Martínez. El portero danés tuvo que abandonar prematuramente el campo en camilla tras un choque con Borja Iglesias, pero Las Palmas no acusó tan importante baja. Lo suplió con muchas nivel Horkas, que realizó cuatro paradas de mérito y fue protagonista inesperado del encuentro.

Reacción amarilla. Le ayudó a Las Palmas su rápida reacción al gol de Alfon. Moleiro, nada más reanudarse el partido, culminó una gran acción entre McBurnie, que centró al hueco preciso, Fabio Silva, que dejó pasar sutilmente la pelota para que el artillero canario embocase la pelota con un tiro imposible para Guaita. Valiente Diego Martínez, que inició el choque amurallando su portería con cinco defensas, y cambió el esquema y afiló el equipo con la entrada de Essugo y Sandro, resucitando a su equipo en un segundo tiempo que, por momentos, dominó.

Rectificación. El VAR, que tantos disgustos dio al Celta el pasado curso sirvió anoche para salvar un punto. Martínez Munuera anuló por fuera de juego posicional de McBurnie un segundo gol a Las Palmas que habría resultado definitivo. El fornido ariete escocés dificulta en fuera de juego el despeje de Starfelt antes de que Fabio Silva anote. Tras observar la jugada en el monitor, el árbitro no lo dudó. El resto del encuentro fue un ejercicio de yermo dominio del Celta, que rondó la portería rival, pero no acertó con el último pase o erró en la definición (sacó al final Claudio, a Aspas y a Pablo Durán) con toda la artillería sobre el verde.

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