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El triunfo de un currante

Pablo Durán firma su primer doblete en la élite, a la que llegó de la mano de Giráldez por entrenar «como un animal», según el técnico del Celta

Pablo Durán celebra uno de los goles a la Real Sociedad.

Pablo Durán celebra uno de los goles a la Real Sociedad. / Marta G. Brea

Vigo

El fútbol casi nunca premia el trabajo por encima de las condiciones físico-técnicas de un jugador, y múltiples son los casos de futbolistas con talento que no cumplen las expectativas y abandonan el deporte rey sin pena ni gloria. Pablo Durán Fernández (Tomiño, 2001) se alejaba del prototipo de joven promesa del fútbol pero rompe tópicos con el Celta.

El sábado se convirtió en el principal protagonista de la victoria de los celestes ante la Real Sociedad tras estrenarse como goleador en la élite con un doblete, cuando hace apenas cuatro años jugaba en la categoría Preferente con el Porriño Industrial. De ahí se marcharía al Compostela para despuntar como goleador, lo que llamó la atención del Celta, que hace dos temporadas y media lo contrató para su filial. En el Fortuna coincidió con Claudio Giráldez, quien el verano pasado lo incorporó por sorpresa al primer equipo cuando se esperaba que el club intentase pactar una salida o una cesión del jugador a otro equipo, pues su contrato finaliza en 2027.

El delantero tomiñés recogía así los frutos de sus años de dedicación plena al fútbol, de su esfuerzo constante por mejorar. Del fútbol modesto al que acapara la atención mediática sin hacer ruido. Y la fórmula para conseguirlo la desvelaba hace meses Giráldez: «Entrena como un animal». De hecho, se le conoce también como Búfalo, un apodo que define con precisión su fortaleza para superar barreras. A base de trabajo, ha adquirido la fuerza física y mental necesarias para salvar todos los límites hasta alcanzar la máxima división, en la que pocos le veían hasta no hace mucho tiempo porque no disponía de los patrones de una potencial estrella emergente.

Ante un rival que disputa competiciones europeas, Durán demostró el sábado estar preparado para competir en la élite y sobresalir si repite con frecuencia actuaciones como la del sábado o como la de una semana antes en Sevilla. Porque su trayectoria va en continuo ascenso desde que en la quinta jornada de LaLiga debutase como titular ante el Valladolid, aportando una asistencia en la victoria por 3-1 del Celta. Repetiría en el once inicial ante el Girona, pero una discreta actuación ante los catalanes le apartó del foco y apenas hubo noticias del joven atacante hasta la Copa del Rey, en la que marcó su primer gol oficial con el Celta ante el San Pedro de Alcántara y repetiría acierto ante la portería del Salamanca UD.

En el Sánchez Pizjuán, Pablo Durán se convirtió en la gran novedad en el once de Giráldez y solo le faltó puntería (dos remates al palo). El entrenador premió su buen trabajo en Nervión con su segunda titularidad seguida, ante la Real Sociedad. «Es una maravilla poder estrenarme como goleador en LaLiga, y si le sumas que son dos, para una victoria y ante nuestra afición...», subrayaba el tomiñés tras su actuación estelar, antes de concluir: «Es un día para recordar toda la vida. Ha sido algo increíble, es el partido soñado. El primero que marco es un golazo y en el segundo hay que estar ahí», explicó sobre la ejecución de los dos tantos al equipo donostiarra.

La excelente actuación de Pablo Durán y de Alfon González se produce además por la apuesta firme de Giráldez hacia dos futbolistas que no entraban en los planes de casi nadie para que esta temporada formasen parte del primer equipo. Es el premio al trabajo y a la implicación en el proyecto del técnico porriñés. Además, jugadores como ellos pueden servir de ejemplo para el resto de compañeros de una extensa plantilla, en la que el compromiso tiene recompensa. De hecho, ambos fueron la primera opción de Giráldez para intentar superar a la Real Sociedad, por delante de futbolistas como Williot Swedberg y Jonathan Bamba (ausente el sábado por una indisposición).

Javi Rodríguez, baja en Vallecas por tarjetas

El Celta inició ayer las vacaciones de Navidad con buenas sensaciones tras su incontestable triunfo ante la Real Sociedad. Ante el conjunto donostiarra, Javi Rodríguez vio la quinta tarjeta amarilla de la temporada, por lo que el joven zaguero de Poio se perderá la próxima jornada de LaLiga, que llevará al Celta a Vallecas el viernes 10 de enero. El céltico será sancionado con un partido por agotar el primer ciclo de cartulinas amarillas.

En el partido contra el conjunto txuri urdin también fueron amonestados los célticos Carl Starfelt y Pablo Durán. El zaguero sueco acumula cuatro tarjetas amarillas, con lo que iguala a sus compañeros Hugo Álvarez y Sotelo, que también se encuentran al límite de la suspensión.

Los célticos se van a este paréntesis del campeonato con 24 puntos en dieciocho jornadas, lo que les mantiene en mitad de la tabla, más alejados de los puestos de descenso que de los que se clasifican para los torneos europeos. El equipo que dirige Claudio Giráldez regresará al trabajo a finales de diciembre para comenzar a preparar su estreno en 2025, que le llevará el domingo 5 de enero a los campos de El Sardinero para medirse al Racing de Santander en la tercera eliminatoria a partido único de la Copa del Rey. El conjunto santanderino, que comenzó como líder destacado de Segunda División, ha perdido efectividad en las últimas semanas y acumula tres derrotas ante su afición: Cartagena, Mirandés y Huesca.

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