La sonrisa de Afouteza

Aidoo afronta a sus 28 años una pretemporada crucial en su carrera

Su velocidad puede ser esencial en el esquema de Claudio si se ha recuperado bien de la lesión

Aidoo, en un entrenamiento en Afouteza, durante su recuperación.

Aidoo, en un entrenamiento en Afouteza, durante su recuperación. / ALBA VILLAR

Armando Álvarez

Armando Álvarez

Joseph Aidoo ejerce, hasta el momento, de fichaje. Su sonrisa vuelve a iluminar Afouteza. Ya que nunca se apagó completamente, luce al fin sin aquel atisbo de melancolía de la convalecencia. El ghanés afronta una pretemporada especialmente clave en su carrera. A sus 28 años, debe demostrar al mundo y a sí mismo que se ha recuperado completamente de la rotura del tendón de Aquiles.

Aunque el sistema base de Claudio Giráldez incluye tres centrales, la polivalencia de varios jugadores acentúa salvajemente la competencia. Un catálogo amplio y variado, a expensas de alguna venta. Pero Aidoo está acostumbrado a imponerse a las dificultades. Si la pierna le responde, se ofrece como el mejor protector de espacios.

Será ya la sexta temporada celeste de Joseph Aidoo, fichado al Genk en 2019 por ocho millones de euros, adelantándose al Getafe. Una operación claramente destinada a disparar la cotización de aquel joven ghanés, captado primeramente por el Hammarby sueco en 2016, para buscar a medio plazo un traspaso suculento. “Creo que jugaré en el Bayern de Múnich en el futuro”, declaró en un medio de su país, JoySports, en 2021. Heredar la camiseta bávara de su mentor, Samuel Kuffour, era el sueño.

Quizá ese tren ya haya partido sin que Aidoo estuviese siquiera en el andén. Pero no pareció tan descabellado –si no el Bayern, otro grande– en sus mejores momentos. Y eso que algunas veces flaqueó la confianza de los técnicos o tuvo que imponerse a sus prejuicios. Le costó aclimatarse, lastrado por su desconocimiento del idioma. Pesaron sus deslices puntuales, que el rival penalizaba con goles. Con todo, y tras una campaña casi en blanco, suma 130 partidos en LaLiga.

Porque nadie ha podido dudar o negar sus condiciones. Incluso Coudet tuvo que rendirse a ellas tras las iniciales reticencias. Concederle finalmente la titularidad a Aidoo fue lo que permitió a su Celta sentirse más cómodo presionando arriba. Algo que obviamente Benítez no necesitaba.

Con el madrileño, el ghanés fue alternando titularidades, sustituciones y suplencias. No figuraba desde luego en el núcleo duro de Rafa Benítez aquel aciago 14 de octubre en que se rompió el tendón aquíleo de la pierna izquierda durante un amistoso de su selección contra México. Cinco días después era operado por Juan José García Cota en Vigo.

Esta lesión traicionera, que no avisa e irrumpe en las pisadas más rutinarias, sigue contándose entre las más graves que se pueden producir en el deporte. En el pasado, rara vez el jugador recuperaba totalmente su potencia en los gestos implicados. Sucedió, y no hace tanto, con Beauvue. La técnica médica ha progresado, no obstante. Van proliferando los casos de una óptima reaparición. Aidoo tiene a su favor ese privilegiado físico. Pero a la vez necesitará paciencia. Tanto tiempo de inactividad y algunos cambios en la mecánica suelen generar otro tipo de molestias asociadas en los primeros tiempos de reincorporación. Pueden pasar meses hasta que Aidoo exhiba su mejor versión.

Así que el defensa tendrá que equilibrar adecuadamete ímpetu e inteligencia en este reencuentro con el fútbol en activo. El despacho del entrenador ya no está ocupado por Benítez sino por Claudio Giráldez; un entrenador que quiere un equipo dúctil, capaz de presionar arriba en determinados escenarios, dejando espacio a su espalda, y que construya desde atrás. Un ideario, por ejemplo, que le resulta más áspero a Starfelt, posiblemente el jugador al que más se le atragantó el relevo técnico. Y aunque Unai Núñez, en su relación entre velocidad y potencia, debería adaptarse bien, lo cierto es que el vasco no acaba de limar esas desatenciones que tanto recuerdan a aquel Aidoo recién llegado. Carlos Domínguez ofrece perfil zurdo, disciplina y toque aseado. Más complemento que rival para Aidoo.

Hay otras opcionjes, claro, en ese manejo flexible que realiza Claudio con sus piezas más versátiles. Manquillo y Jailson han rendido bien cuando los ha emplazado en el eje defensivo. Yoel Lago, educado a las órdenes de Claudio, entiende perfectamente sus cosmovisión. Y aún faltará durante meses por culpa de la rotura de cruzado Yoel López, el que mejor es capaz de incorporarse arriba, rompiendo esquemas con inteligencia, al estilo de Ricardo Rodríguez en la Suiza de esta Eurocopa.

Es el material que moldeará el cuerpo técnico. No habrá llegadas a menos que se produzcan salidas. No se cuenta con que se vaya Aidoo, sino con que grite muchas veces a cámara esos incomprensibles mensajes con los que celebra cada victoria: “¡Aaaaah, ganamos, canoa (sic), como animales!”.