El Celta B frena su meteórica carrera en la Primera RFEF con una derrota en Riazor (2-0) que estuvo condicionada por la rigurosísima expulsión de Medrano antes del descanso de un partido que hasta entonces no había contado con un dominador claro en un juego que se atascaba en el centro del campo y carecía de salidas por las bandas.

El árbitro Pérez Hernández fue determinante para que el derbi gallego se decantase a favor de un Deportivo al que le costó ponerse por delante en el marcador a pesar de la superioridad numérica. Los célticos, por su parte, carecieron ayer de la claridad de ideas que le ha llevado a convertirse en el equipo más en forma de lo que va de 2023.

Frenazo

El tropiezo en A Coruña supone un frenazo en la excelente trayectoria que llevaban los pupilos de Claudio Giráldez. Lucas Pérez, con un disparo seco con la zurda desde el borde del área grande, y Alberto Quiles, al transformar un penalti cometido por el portero Christian Joel, acabaron por desnivelar un duelo que lleva a los coruñeses a tres puntos del líder, el Alcorcón, y deja a los vigueses en la quinta plaza, con 49 puntos, a cinco de su rival de ayer.

El colegiado madrileño muestra la tarjeta roja a Medrando, ayer en Riazor. // CASTELEIRO/ROLLER AGENCIA

El fútbol depende muchas veces de los errores arbitrales, que en ocasiones destrozan muy pronto un espectáculo que como el de ayer en Riazor tenía pendientes a miles de aficionados de los dos equipos más importantes de Galicia. El madrileño Pérez Hernández se inventó la expulsión del céltico Medrano antes del descanso, cuando el Deportivo y el Celta B libraban una batalla intensa, a pesar de las constantes imprecisiones, y sin un dominador claro que presagiaba un segundo tiempo emocionante.

Pero el colegiado se empeñó en destrozar un espectáculo que había reunido a 25.000 aficionados dispuestos a disfrutar de un partido entre dos de los primeros clasificados de la tercera categoría del fútbol español. Mostraba primero una cartulina amarilla a Medrano, por una supuesta falta que pasó por alto el árbitro asistente que seguía la acción a unos metros de distancia, y en el minuto 40 mandaba a la ducha al lateral izquierdo del Celta B en otra decisión polémica después de que el jugador del Deportivo arrastrase una pierna para caerse al borde del área rival.

Goles

A partir de ahí, el duelo quedó pendiente de conocer cuándo marcaría el Deportivo, porque los célticos no tuvieron más remedio que replegarse en busca de una contra. Casi veinte minutos aguantó el filial céltico sin recibir castigo. Un mal despeje de la zaga lo recogió Lucas Pérez para dejar constancia de que hasta el pasado enero marcaba goles en Primera División con el Cádiz.

Y a los 63 minutos de acabó el partido, porque el Celta B solo logró tímidas apariciones en el área de Mackay, sin disponer de ninguna ocasión para igualar un duelo que Quiles sentenció de penalti, en el minuto 79, un partido que el árbitro decantó a favor de los locales, impidiendo el espectáculo que prometía un derbi gallego entre dos equipos que pelean por el play-off de ascenso.

Ficha técnica

Deportivo: Mackay; Antoñito, Pepe Sánchez (Lapeña, m.87), Pablo Martínez, Lebedenko; Rubén Díez (Bergantiños, m.82), Villares, Isi Gómez (Svensson, m.63); Quiles (Yeremay, m.86), Lucas Pérez y Soriano (Saverio, m.86).

Celta B: Joel Sánchez; Carrique, Javi Domínguez, Carlos Domínguez, Gael Alonso, Medrano; Calderón (San Bartolomé, m.46), Hugo Sotelo (Damián, m.60); Raúl Blanco (Durán, m.46), Lautaro. (Manu Garrido, m.64) y Hugo Álvarez.

Goles: 1-0, M.66: Lucas Pérez. 2-0, M.79: Quiles, de penalti.

Árbitro: Pérez Hernández, del Comité madrileño. Expulsó por doble amarilla a Medrano (m.41), del Celta B. Amonestó a Antoñito (m.27), Lebedenko (m.67), Soriano (m.83) del Deportivo; y a Sotelo (m.53), Damián (76'), Joel (78'), del Celta B.

Incidencias: Partido de la vigésimo novena jornada de Primera Federación disputado en el Estadio Abanca-Riazor ante 25.135 espectadores.