El Celta B encajó en su visita a Talavera de la Reina su segunda derrota como visitante en lo que va de liga, un registro que sigue siendo bueno pese a que la derrota por la mínima en El Prado solo puede calificarse de oportunidad perdida para los de Claudio Giráldez. El filial vigués mereció mejor premio en la primera mitad, pero tras crear las primeras ocasiones encajó el gol de Souleyman que a la postre acabaría decidiendo el signo del duelo. El conjunto celeste estuvo cerca del empate poco después del gol local, pero la falta de acierto mandó el partido al descanso con una ventaja talaverana que el Celta B ya no pudo neutralizar en una espesa segunda mitad.

Tras los primeros minutos de tanteo sobre el césped de El Prado, fue el filial vigués el primero en romper el corsé del fútbol en el centro del campo y empezar a amenazar los dominios del marco talaverano. Al paso por el cuarto de hora de juego Tincho cambió el balón de lado para ponerlo a pies de Carrique, que se las ingenió para protagonizar la primera llegada de los de Claudio Giráldez, pese a que la acción terminó en nada.

Más peligroso fue el gesto técnico de Iker Losada dos minutos después, cuando en un palmo de terreno controló el balón y se lo habilitó para un disparo seco que no encontró por poco el destino entre los tres palos.

Los primeros atisbos de peligro celtiña despertaron al Talavera, que no quiso ser menos y probó fortuna con un disparo que obligó a Christian Joel a estirarse para atajar el primer balón que los locales direccionaron entre palos. Fue el preámbulo a lo que sucedió en el minuto 23, cuando una jugada colectiva de los de Pedro Díaz terminó en un centro desde la banda derecha que encontró el certero remate de cabeza de Souleyman, quien ganó la espalda a la zaga viguesa para poner por delante en el marcador al Talavera.

El Celta B trató de reaccionar de inmediato y tan solo un minuto después Carrique obligó a Biel Ribas a lucirse con u paradón para evitar las inmediatas tablas. Insistió el filial celeste a renglón seguido con otro intento, esta vez un remate de cabeza de Miguel Rodríguez, que replicó obligó al portero local a una nueva intervención felina para evitar las tablas. Seguía el Talavera por delante, pero las dos ocasiones en respuesta al gol de Souleyman hacían concebir esperanzas a los pupilos de Giráldez que pronto alcanzarían su propósito.

Pero no fue así, ya que una vez sobrevivió a la doble ocasión viguesa tras el 1-0, el conjunto talaverano encontró la manera de contener el ataque celeste a base de ir trabando el juego y arañando segundo al cronómetro a la mínima ocasión que se le presentaba. Un centro de Medrano al que llegó forzado Javi Domínguez y pese a poder conectar el remate no le pudo dar ni la dirección ni la potencia adecuadas fue lo último de un primer tiempo en el que el Celta B mereció mejor suerte en El Prado.

Tras el paso por los vestuarios fue el Talavera el que salió mejor, con un disparo de Álvaro Juan en el primer minuto de la reanudación que pese a irse por encima del larguero amedrentó a los de Claudio Giráldez. El Celta B no se encontró a si mismo en el cuarto de hora inicial de un segundo tiempo que el Talavera supo llevar al terreno que más le convenía, un duelo espeso y aguerrido en el que la mayor técnica del filial vigués no encontraba fácil camino para expresarse.

Hubo que esperar a mediado el segundo tiempo para que el Celta B se reactivara en ataque y empezara a llevar de nuevo peligro a la portería de Biel Ribas. Primero con un tiro de Raúl Blanco que, pese a salir muy desviado, tuvo al menos la virtud de enseñar el camino a su equipo, que no tardó en estar mucho más cerca del gol en un remate picado de Hugo Álvarez, incorporado diez minutos antes en la primera ventana de cambios de Giráldez, que salió ligeramente desviado.

El siguiente intento fue de Miguel Rodríguez, pero su remate desde una posición muy escorada a la derecha llegó muy suave a las manos de un Biel Ribas seguro bajo palos durante toda la noche.

Se acercaba el final del partido y al Celta B le faltaba la clarividencia necesaria para desbordar a la zaga local, como todo el equipo de Pedro Díaz cada vez más convencido de sus posibilidades de alcanzar el pitido final conservando la mínima renta en el marcador.

Y así fue, ya que pese a no bajar los brazos hasta el último de los cuatro minutos de añadido, el Celta B no encontró la salida de la pegajosa tela de araña en la que el Talavera le atrapó en una segunda mitad floja del filial vigués y el silbato del árbitro sonó con el exiguo 1-0 en el marcador de El Prado para alegría de la afición talaverana, que vio a su equipo cosechar su tercera victoria y situarse a seis puntos de salir de la zona de descenso, que marca precisamente el Celta B con los mismos 17 puntos que el Linense.

CF TALAVERA DE LA REINA: Biel Ribas; Parra, Dani Ramos, Josete, Brau, Renan Zanelli (Frodo, 74’), Lassina, Reguera (Bueno, 58’), Álvaro Juan, Souleyman, Escudero (Gallardo, 74’).

RC CELTA B: Christian Joel; Carrique (Javi Piay, 62’), Javi Domínguez (Hugo Álvarez, 62’), Sergio Barcia (Comparada, 86’), Medrano, Tincho, Carlos Beitia (Damián, 77’), Hugo Sotelo, Raúl Blanco (Lauti, 77’), Miguel Rodríguez, Iker Losada.

GOL: 1-0 (23’): Souleyman.

ÁRBITRO: Salvador Lax Franco (comité murciano). Amonestó a los locales Brau y Reguera; y a los visitantes Javi Domínguez y Sergio Barcia.

CAMPO: El Prado. Unos 900 espectadores.