El terremoto por la eliminación de España a manos de Marruecos suma nuevas réplicas en Vigo. Ayer, en las horas posteriores al partido de octavos de finales del Mundial de Catar, muchos seguidores de 'la Roja' echaron de menos al delantero céltico Iago Aspas, hasta el punto de convertirlo en uno de los principales temas de conversación en las redes sociales. Hoy ha sido el propio Celta el que se ha situado en el centro de la polémica futbolera.

Y es que un mensaje aparentemente normal desde la cuenta oficial del club en Twitter ha sido interpretado como un recado para Luis Enrique, por no haber llevado a Aspas, máximo artillero español de las últimas temporadas, al campeonato del mundo.

La publicación forma parte de una serie de imágenes de seguidores celestes luciendo la camiseta del equipo en los lugares más variopintos del globo, que se agrupan bajo la etiqueta #CeltistasPoloMundo y que se difunden de vez en cuando. La cuestión es que esta vez el celtista en cuestión se encontraba en Marrakech. Horas después, al filo de las 19:00, ante el revuelo generado el Celta añadió un mensaje: "Nuestras disculpas a todos aquellos que se hayan podido molestar por este tuit. No era nuestra intención, en absoluto".

El penalti de Aspas

Sin embargo, la llama ya estaba prendida desde minutos después de la primera publicación. Los aficionados del Celta enseguida comenzaron a bromear con si la camiseta llevaría el nombre del extremo marroquí Sofiane Boufal, que militó en las filas celestes y que ayer le dio más de un dolor de cabeza a la zaga española. Otros usuarios, en cambio, no se lo tomaron tan bien y empezaron a apuntar directamente a Iago Aspas y a su fallo en la tanda de penaltis del anterior Mundial. El de Moaña marró el último penalti de la tanda en el partido de octavos contra Rusia y España se quedó fuera.

Ante estas críticas al delantero céltico, otros usuarios recordaron que la selección española accedió a aquella ronda gracias a un taconazo suyo de fantasía, precisamente en un partido contra Marruecos.