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Faro de Vigo

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Un Celta con más pros que contras

El equipo vigués llega al parón liguero en posición relativamente confortable tras un duro calendario inicial mientras Coudet afina los engranajes de un grupo renovado que no se ha librado de la dependencia de Aspas

Los jugadores del Celta, con Larsen y Gálán en primer término, celebran el segundo de sus tres goles al Cádiz en Balaídos. Ricardo Grobas

El Celta llega a la primera parada de la temporada en una posición relativamente confortable tras mes y medio exigente de competición en el que Eduardo Coudet ha tenido que reconstruir medio equipo titular sobre la marcha con futbolistas que, en su mayor parte, venían de jugar pocos minutos en sus anteriores equipos. El técnico celeste ha tenido que lidiar con la dificultad de perder a buena parte de sus referentes del pasado curso y el apremio de encajar sobre la marcha las nuevas piezas en el puzle para hacer frente a un duro calendario inicial. En estas difíciles circunstancias, el Celta ha ofrecido luces y sombras. El conjunto vigués ha presentado batalla a todos los rivales, pero ha mostrado también fisuras y cometido graves desajustes que le han costado puntos.

Un cierto colchón

El Celta arriba al parón de selecciones del curso con 7 puntos que lo han situado en el decimotercer puesto de la clasificación. El equipo vigués mejora en tres puntos el arranque liguero firmado el pasado curso, a pesar de haber afrontado un calendario inicial más duro que hace un año, con enfrentamientos frente a varios pesos pesados del campeonato (Real Madrid, Atlético de Madrid) y visitas a campos tradicionalmente esquivos, como Mestalla. Frente a estos grandes rivales, el equipo celeste ha competido por momentos, pero ha cometido errores que le han costado abultadas derrotas, con resultados a veces un tanto engañosos. Sin llegar a realizar un solo encuentro redondo, el equipo celeste ha competido mejor frente a los equipos de su liga que frente a los grandes. Ha vencido de forma convincente al Girona y al Cádiz con portería a cero y dominado con claridad al Espanyol, pese a los dos puntos cedidos en el último suspiro en Balaídos frente al conjunto perico por causa de un inconveniente penalti.

En resumidas cuentas, el conjunto celeste llega al primer paréntesis ligueros con tres puntos más de los que había sumado el pasado curso con un equipo ya rodado y otros tres sobre los puestos de descenso. En esta situación relativamente cómoda afronta tras el parón tres compromisos muy complicados (Betis y Real Sociedad en Balaídos y visita al Camp Nou) antes de que se relaje el calendario.

Fichajes a y fichajes b

De la mano de Luis Campos, el reputado gurú de los fichajes que el Celta comparte con el PSG, el club vigués ha acometido la más profunda renovación de su plantilla de la última década. El portugués ha realizado nueve incorporaciones de diferente pelaje con el doble objetivo de fortalecer el equipo y dotar de recursos a la entidad a través de futuras ventas de futbolistas jóvenes con los que el Celta pueda hacer negocio en los próximos años. Coudet pidió un perfil de futbolistas específico (bregado en las grandes ligas, buen físico y notable condición técnica) que el luso ha alternado con jóvenes prometedores provenientes de mercados secundarios que necesitan rodaje en LaLiga, pero que pueden ofrecer en un futuro más o menos próximo rendimiento deportivo y económico.

A ojos de Coudet, no todos los fichajes son iguales. Los más próximos a sus exigencias (Marchesín, Unai, Carles Pérez, Óscar Rodríguez, Paciencia) han tenido protagonismo, las apuestas de futuro de Campos (Luca de la Torre, Swedberg) esperan una oportunidad que puede aún tardar tiempo en llegarles. La excepción es Jörgen Strand Larsen, una apuesta de Campos que no estaba entre las prioridades del Chacho, pero que no ha tardado más de unos pocos minutos en meterse al técnico y al público en el bolsillo. El noruego tiene un físico imponente, como le gusta a Coudet, pero también buena condición técnica, hambre y personalidad. Lo ha hecho casi todo bien desde su llegada. Solo le ha faltado marcar.

No solo Larsen ha rendido a buen nivel. Unai, Óscar y Galán han mostrado buenas maneras, Paciencia no ha desentonado, pese a su bajo tono físico, y Carles Pérez ha dejado detalles mientras va cogiendo la forma. De Marchesín se espera más y Mingueza apenas ha jugado y ha cometido algún borrón, pero tiene la calidad y experiencia necesarias. De la Torre y Swedberg están por descubrir.

Muchos goles en contra

El Celta ha recibido demasiados goles para las pocas ocasiones que ha concedido a los rivales. Los desajustes defensivos han costado un elevado peaje que necesita inmediata corrección. Con un promedio superior a los dos goles por encuentro es muy complicado ganar partidos.

Dependencia de Aspas

El Celta ha cambiado a la mitad de su equipo, pero hay cosas que nunca cambian. La dependencia de Iago Aspas que el equipo vigués viene arrastrando desde hace años, lejos de reducirse, se ha acentuado en este inicio de curso. Ello se debe al espectacular arranque liguero que está protagonizando el mago moañés (5 goles y una asistencia en 6 partidos) y en parte también a la falta de adaptación de las nuevas caras, lejos todavía de la versión que se espera de ellos.

Pero la dependencia de Iago es inmutable. El morracense concentra el 62 por ciento de los goles celestes, pero seguramente el dato que ilustra mejor la subordinación de los resultados del equipo a la inspiración de su estrella es que el Celta no ha logrado sumar un solo punto esta temporada sin que Iago haya marcado. Han cambiado los socios –de los atacantes titulares del pasado curso solo se mantiene Cervi–, pero el rendimiento del morracense permanece inalterable. El Celta sabe que siempre puede contar con él. Iago no falla, pero es momento de que otros den un paso al frente.

Gestión de recursos

La gestión de los recursos ha presentado también luces y sombras. Coudet trabaja para definir su equipo tipo y ha ido probando piezas con desiguales resultados. Cuenta, en todo caso, con un grupo de 14 o 15 jugadores llamados a tener protagonismo. Uno de los problemas que ha tenido el técnico es encontrar un sustituto para Denis Suárez. Entretanto tira de Beltrán y Tapia en la medular, lo que ha generado algunas dudas, especialmente tras la irrupción de Gabri Veiga, la nueva perla de la cantera, El técnico argentino ha mostrado habilidad para mover el árbol en algunos partidos, pero no acaba de desterrar la sospecha de inmovilismo por la rigidez del esquema, que raras veces varía, la desigual gestión de los recursos y su reticencia a agotar los cambios.

Veiga, la gran esperanza

Seguramente la mejor noticia del inicio de curso ha sido la estelar irrupción (por más que Coudet quiera ir despacio con el chico) de Gabri Veiga en el primer equipo. El canterano tiene todo lo necesario para triunfar y se perfila como el heredero natural de Aspas y Mallo para liderar el Celta del futuro.

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