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Faro de Vigo

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El Celta naufraga en defensa

El equipo celeste ha recibido 7 goles en los dos últimos partidos y eleva su promedio a más de dos tantos por choque- “Nos crean pocas ocasiones y nos marcan muchos goles”, admite Unai, que urge una reacción

El Valencia celebra uno de sus goles al Celta. Manuel Bruque

La goleada encajada en Mestalla ha encendido las alarmas. En solo dos partidos, el Celta ha recibido 7 goles y encadena dos derrotas que arrojan dudas sobre la capacidad del grupo de Coudet para eludir futuras complicaciones. Betis, Barcelona y Real Sociedad esperan a la vuelta del parón de selecciones y el equipo celeste no acaba de carburar. La defensa hace agua. El Celta es el tercero que más goles recibe del campeonato tras el Elche y el Cádiz, ambos en descenso. “Nos crean pocas ocasiones y nos meten muchos goles”, certificaba tras caer ante el Valencia Unai Núñez. El central celeste identificaba un problema que el equipo ha venido acusando desde el estreno liguero frente al Espanyol, que se prolongó frente al Real Madrid y ha sido evidente en los dos últimos desplazamientos al Metropolitano y Mestalla. Las victorias con portería a cero enlazadas frente al Girona y el Cádiz han sido la excepción. Pero el conjunto catalán solo disparó en tres ocasiones contra la portería de Marschesín y el cuadro andaluz no coló un solo tiro entre los tres palos. El balance continúa siendo deficitario: 13 goles en 24 remates a portería.

En resumidas cuentas, casi el 55 por ciento de los lanzamientos contra el portal celeste han acabado en el fondo de la red. El Espanyol necesitó 3 disparos para anotar dos goles (uno de penalti), el Real Madrid hizo 4 goles (uno de penalti) en 7 lanzamientos y el Atlético de Madrid marcó 4 en 5 disparos. En el último partido, el Valencia necesitó 7 remates entre palos para anotar 3 tantos, pero abrió la lata por medio de Samu Castillejo en su primer lanzamiento a portería. Y, a diferencia de anteriores encuentros, el Celta no fue capaz de marcar en Mestalla.

Los seis primeros compromisos ligueros arrojan un inquietante promedio de 2,16 goles recibidos por encuentro, lo que significa que el Celta habría tenido que marcar 3 goles por choque para llevarse la victoria. El promedio de goles encajados en este mismo tramo de competición el pasado curso fue de 1,6 (10 en 6 encuentros) y el equipo contabilizaba 4 puntos menos en la tabla. A final de temporada, el Celta redujo el promedio a 1,3 goles por choque.

El Celta dispondrá de 14 días para intentar corregir los desajustes defensivos que les han lastrado su trayectoria en el arranque liguero. “Los datos están ahí. En los dos últimos partidos hemos encajado muchos goles. Tenemos que seguir trabajando”, admitía Unai. “Tenemos dos semanas para trabajar al máximo para el siguiente partido darle la vuelta a la situación. Hay que mirar por el lado positivo, pensar que tenemos tiempo para corregir las cosas y hacer todo lo posible para que en el siguiente partido no ocurra”, se exigía.

Tristeza céltica tras un gol del Valencia. Manuel Bruque

Eduardo Coudet dispondrá para ello de casi todos sus defensores. Faltará tan solo Joseph Aidoo, que afronta en este paréntesis liguero sendos compromisos amistosos de preparación para el Mundial ante Brasil y Nicaragua.

A pesar de sus deficitarios números, la defensa ha sido la línea más estable del Celta desde que el balón echó a rodar el pasado 13 de agosto. El técnico mantiene la jerarquía del pasado curso, con la salvedad de Unai, que ha sustituido al mexicano Néstor Araújo como central izquierdo. Mallo, Aidoo y Galán han mantenido su jerarquía, mientras que Óscar Mingueza, fichado para suplir a Jeison Murillo, apenas ha disputado un puñado de minutos en dos partidos.

El costado derecho ha sido en este inicio de curso el eslabón débil de la cadena defensiva. Por esta zona del campo han llegado la mayor parte de los goles, lo que ha puesto en el foco de las críticas a Hugo Mallo, cuyo estado de forma dista del que tenía el pasado curso hasta la lesión. El capitán celeste sin embargo, sigue el primero en el orden de preferencias de Coudet por delante de Kevin Vázquez, su relevo natural, y Mingueza, un central que ha acreditado en el pasado que puede adaptarse bien al lateral derecho.

Larsen y Tapia presionan a un rival. Manuel Bruque

Cervi recibió la primera tarjeta roja de su carrera

La tarjeta roja recibida por Franco Cervi tras su peligrosa falta a Thierry Correia condicionó la derrota del Celta en Mestalla. El céltico midió mal la entrada y su posterior resbalón acabó con los tacos clavados en la espinilla del lateral derecho del Valencia. El árbitro lo mandó al vestuario y el argentino enfiló el camino de la ducha sin protestar, consciente de su error de cálculo. Un error que era una novedad para él. A pesar de ser un futbolista que destaca por su trabajo defensivo, Cervi siempre ha sobresalido por su pulcritud, hasta el punto de que la tarjeta roja que recibió en Mestalla no solo ha sido la primera que ha recibido con el Celta en LaLiga, sino también la primera de toda su carrera. Y no es precisamente el argentino un novato en el fútbol de élite. A sus 28 años, Franco Cervi contabiliza 266 partidos como profesional: 114 en la Liga Nos, 39 en LaLiga, 39 en la Primera División argentina, 21 en Liga de Campeones, 20 en la Taça de Portugal, 10 en la Copa Libertadores, 7 de Europa League, 4 de la Fase de Clasificación para la Liga de Campeones, 4 de la Allianz Cup, 3 del Torneo de Transición argentino, 3 de la Copa del Rey y 1 de la Supertaça lusa. Una sola tarjeta roja en 16.974 minutos sobre el césped.

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