La vida no cambia para Iago Aspas. El moañés ofreció un festival de remate en el Memorial Quinocho con el que el Celta cerró su pretemporada en Balaídos. Se impusieron los vigueses por 6-0 al Al-Shabab saudí. Cinco de los tantos llevaron la firma del mejor delantero español de la actualidad. Aspas, eficaz como pocas veces se le ha visto, le robó el protagonismo a Gonçalo Paciencia, uno de los grandes atractivos del partido y que saludó a su nueva hinchada anotando el primer gol del partido en una acción individual maravillosa que comenzó con un regate en el vértice del área grande y un remate imparable al palo largo. 

Estaban los aficionados felices con los detalles que advertían en el delantero portugués cuando Iago Aspas se adueñó de la escena. Con el Celta inclinando el campo ante el voluntarioso equipo saudí, el moañés fue convirtiendo en gol cada una de las acciones claras de las que disfrutó. Uno tras otro. Como quien va sellando documentos en una gestoría. En el descanso el partido ya estaba 3-0 después de un primer tiempo en el que el cuadro de Coudet fue evolucionando en su manejo de la pelota. También había debutado con su nuevo equipo Marchesín, pero casi nadie se había dado cuenta porque solo tuvo que salvar un mano a mano.

En el segundo tiempo hubo oportunidad para que se fuesen estrenando en Balaídos el resto de los futbolistas que acaban de llegar al Celta como Mingueza (al que Coudet utilizó en el lateral derecho), Luca de la Torre, Willliot Swedberg y para que Coudet, de forma sorprendente, le diese más protagonismo a la cantera de la que acostumbra. Además de Gabri Veiga o de Miguel Rodríguez hizo su estreno en el equipo Fran López, un chaval que la pasada temporada estaba en el juvenil y que en principio va a jugar en el Celta C esta temporada. Pero mientras todas esas cosas pasaban Iago Aspas seguía a lo suyo. El monólogo del equipo vigués casi siempre acababa en un nuevo gol del moañés que en el segundo tiempo sumó otros tres tantos para cerrar su cuenta con un “repóker” antes de que Coudet le mandase a descansar cuando aún faltaban veinte minutos para acabar el partido. Con 6-0 cerró la pretemporada el Celta, un resultado que acredita la diferencia entre ambos equipos pero que ayuda a levantar el ánimo general antes de arrancar la temporada. El próximo día que el equipo pise Balaídos los goles tendrán un valor mucho más grande.