Rubén Blanco dice sentirse “alucinado” por el recibimiento y el trato que le han dispensado en el Olympique de Marsella desde que llegase hace diez días para jugar esta temporada en calidad de cedido en el club francés.

El portero del Celta –que está recibiendo numerosos elogios por su comportamiento en los partidos de pretemporada donde ha aprovechado la ausencia por lesión de Pau López para hacerse valer– explicó que le apetecía conocer la Liga francesa y que se ha dado la curiosidad de que uno de sus mejores amigos en Vigo es un fanático del Olympique y que “siempre me hablaba del equipo y cuando le conté que venía este año, me estuvo explicando más a fondo lo que significa... Ahora quiero vivirlo en mis propias carnes”.

El guardameta gallego reconoce sentirse algo desbordado por el trato recibido desde su llegada: “En las primeras horas he podido ver cómo lo vive la afición. Desde que pisé Marsella, aluciné con el trato, con la pasión con que se vive aquí el fútbol y con el paso de los días, creo que seguiré alucinando”.

Se definió ante los periodistas como un portero “tranquilo” y que trata de dar el cien por cien y agradeció especialmente la ayuda de Pau López desde su llegada porque cuando se enteró de que llegaba como nuevo futbolista al Olympique “se preocupó por conseguir mi teléfono y se ofreció para ayudarme en todo lo que necesitase. Se agradece tener buenos compañeros en estos casos”.