El Celta celebró ayer su segundo doble turno de entrenamientos con leves problemas de enfermería que no deben afectar de forma importante a la planificación de la pretemporada. El caso más preocupante es el de Joseph Aidoo, que no se ha repuesto todavía del esguince en el tobillo derecho que le obligó a abandonar la concentración de la selección de Ghana el pasado mes de junio. 

Al defensa central se le practicaron el lunes nuevas pruebas médicas. Según el parte de enfermería facilitado ayer por el club, sufre un esguince de grado II (moderado) que la va a requerir tratamiento de fisioterapia y lo va a mantener todavía algunos días al margen del grupo. 

Mejores perspectivas presenta Hugo Mallo después de la grave lesión de rodilla sufrida por el capitán celeste el pasado mes de marzo durante el partido de Liga contra el Betis en Balaídos. Mallo ha venido trabajando en su recuperación en los últimos meses y ha intensificado su tratamiento durante las vacaciones para llegar en las mejores condiciones posibles a la pretemporada. El sacrificio ha dado réditos porque ha iniciado los entrenamientos de forma progresiva con el grupo, aunque adecuando el esfuerzo a las altas cargas de trabajo que siempre supone una pretemporada.

Buenas perspectivas presenta también Franco Cervi, ya casi recuperado de la fractura en la falange del cuarto dedo del pie izquierdo. El argentino trabaja también de modo progresivo con el grupo.

Durante la jornada de ayer se reincorporó al trabajo el canterano Sergio Carreira, ausente la víspera por enfermedad. El lateral diestro ha comenzado a trabajar al margen de sus compañeros, aunque se espera que se reintegre muy pronto al grupo.