Se acabó el sueño, y la temporada, para el Celta juvenil. El equipo de los récords goleadores, campeón del grupo, y semifinalista de la Copa del Rey, se volvió a quedar a las puertas de una final, esta vez en la Copa de Campeones. Los jugadores entrenados por Claudio Giráldez consiguieron que el Barcelona acabara el partido pidiendo la hora, encerrado en su área, y con sus jugadores perdiendo el mayor tiempo posible, pero no cabe duda que no es consuelo.

Célticos y azulgranas no defraudaron en un partido en el que siete goles dan buena medida del nivel del ambos equipos. En los primeros minutos de juego, el dominio del esférico era alterno. El Celta apostaba por jugar con tres centrales y dos laterales más adelantados y, posiblemente, esta forma de jugar sorprendió un poco al conjunto azulgrana, al que le costaba llegar.

Sin embargo, los mayores problemas del Celta vinieron ayer por la defensa. A la zaga le costó centrarse en el partido, y mantener el promedio que habían acumulado durante el campeonato, que encajaban un gol casi cada dos partidos.

Al Barcelona le costaba encontrar hueco, pero a los diecisiete minutos Ilias juega bien el balón, se lo mete por el centro de la defensa a Víctor Barberá. Cuando el delantero se disponía a rematar, llegó por detrás Martín, que despejó el balón, pero con la mala suerte que tocó en Meixus, que descolocó Cesar, entrando el balón en la portería viguesa.

El gol fue un duro golpe para los vigueses, que dos minutos más tarde no eran capaces de cerrar la banda izquierda, en donde Estanis coloca el balón en el segundo palo, apareciendo Juanda para rematar al place.

El golpe fue doble, pero si este equipo tiene una virtud, es que nunca se viene abajo. Se estiraron un poco, y a poco más de quince minutos para el descanso, un centro medido desde la izquierda de Hugo Álvarez, lo remata perfectamente Mañas. Un gol importante porque le permitía a los célticos mantener las opciones en la segunda parte.

Sin embargo, los azulgranas no tardaron ni cinco minutos en echar un nuevo jarro de agua fría sobre los vigueses, que no fueron capaces de sacar el balón, y en la segunda opción marca Aleix.

Siguió el Celta sin bajar la presión, a pesar del intenso calor que hacía en Las Rozas, y diez minutos más tarde lograba recortar de nuevo diferencias. Martín centró desde la izquierda y le dejó un balón de oro a Mañas que, de cabeza, volvía a meterle emoción al partido.

El cansancio comenzaba a pasarle factura a los dos equipos, pero de nuevo fueron los azulgranas los que volvieron a ampliar la ventaja con un nuevo tanto, esta vez de Barberá. Claudio Giráldez echó toda la carne en el asador con un triples cambio que dejaba claro que iba a buscar la remontada. Y volvieron a tenerlo cerca, porque a doce minutos para el final Hugo Álvarez ponía el tercer tanto. Todavía quedaba tiempo, y la realidad es que el Celta consiguió encerrar a los azulgranas en su área. Las pérdidas de tiempo fueron constantes en el bando catalán, y la mejor ocasión para lograr el empate llegó a dos minutos para el final, con un balón muerto que Ander atrapó en el último instante.

Ficha técnica

Celta: César Fernández, Javier Rodríguez (Lucas Antañón, m.69), Tincho, Manuel Fernández (Tobías Victorio, m.45), Meixús, Joel Lago, Jesús Ares (Hugo Sotelo, m.45), Damián Rodríguez, Aitor Mañas (Álex Comparada, m.69), David de la Iglesia (Fernando López, m.69) y Hugo Álvarez.

Barcelona: Ander Astralaga, Miki Juanola, Diego Almeida (Arnau Casas, m.45), Chadi Riad (Mamadou, m.67), Álex Valle, Marc Casadó, Estanis Pedrola, Aleix Garrido (Damián Cañedo, m67), Víctor Barberà, Ilias Akhomach y Juanda (Fermín López, m.67).

Goles: 0-1, minuto 17: Pablo Meixús en propia puerta. 0-2, minuto 19: Juanda. 1-2, minuto 28: Aitor Mañas. 1-3, minuto 50: Aleix Garrido. 2-3, minuto 60: Aitor Mañas. 2-4, minuto 68: Víctor Barberà. 3-4, minuto 74: Hugo Álvarez.

Árbitro: Carrero Calvo, auxiliado por Ramos García y Carrascosa Vázquez. Amonestó a Martín y Damián por el Celta y a Ilias por el Barcelona.

Incidencias: Semifinal de la Copa de Campeones disputada en la Ciudad Deportiva de Las Rozas, destacando la presencia de un nutrido grupo de seguidores celestes.