La Sección Tercera de la Audiencia de Almería juzgará los próximos días 28, 30 y 31 de marzo a los futbolistas Santi Mina y David Goldar por la presunta comisión de un delito de agresión sexual. El ministerio fiscal acusa únicamente al primero, mientras que la acusación particular acusa a Mina de un delito de agresión sexual y a Goldar como cooperador necesario. El juicio se celebrará en audiencia pública, pero no se descarta que alguna sesión o alguna declaración concreta se lleven a cabo a puerta cerrada.

El delantero del Celta se enfrenta a una posible pena de prisión de 8 años tal y como solicita la Fiscalía tras ser acusado de agredir sexualmente a una mujer en junio de 2017 mientras estaba de vacaciones en el municipio de Mojácar. En 2021 también solicitó que se le impusiese medidas de libertad vigilada durante de diez años y que se le prohibiese acercarse a menos de 500 metros a la víctima o comunicarse con ella por el mismo periodo de tiempo.

Relatos de la Fiscalía

El escrito de calificación provisional del Ministerio Público recoge que Mina accedió en la madrugada del 16 de junio de 2017 a una caravana estacionada en las proximidades de una conocida discoteca y en cuyo interior estaban "su amigo", el también futbolista gallego David Goldar, y la mujer.

Según informaron fuentes judiciales, la Fiscalía sostenía que el jugador habría entrado "completamente desnudo" y que, "con ánimo libidinoso para satisfacer su apetito sexual y a pesar de la manifiesta voluntad contraria de la víctima", se habría dirigido a ella diciéndole: "Mira, chica, tú me gustas mucho y creo que deberíamos hacer algo". Cuando la mujer le contestó que se había ido a la caravana "con David", el escrito recoge que el procesado habría salido "un minuto" para volver a entrar y, tras decirle que "le había gustado mucho", presuntamente perpetró la agresión sexual.

Además de lesiones físicas "a consecuencia" del ataque que el Ministerio Público imputa a Mina, la víctima ha sufrido sintomatología ansiosa "grave" relacionada con los hechos, por solicita que se le indemnice con 50.000 euros. Subraya que las secuelas que padece han supuesto que se vea "muy afectada su vida cotidiana" ya que ha presentado un "trastorno de estrés postraumático crónico directamente relacionado" con la agresión sexual que se va a enjuiciar.