Aunque la ventaja de dos goles y la dinámica del juego hasta el minuto 60 permitían pensar en la victoria del Celta, incluso con cierta comodidad, Eduardo Coudet realizó una lectura positiva del empate cosechado en el Sánchez Pizjuán. El entrenador céltico destaca la envergadura del rival y la dificultad de un escenario en el que el Sevilla solo había cedido dos empates –y había logrado ocho victorias–, ante Barcelona y Alavés. “Es difícil llevarte algo de acá. Para ganar, teníamos que hacer un partido redondo. Te tiene que salir todo. Tienen muchas individualidades y muy buenas”.

“Se tomaron riesgos, empujaron y generaron”, comenta Coudet de lo realizado por sus hombres. “La imagen del equipo es muy buena. Trabajamos hasta el último momento ante un equipazo, que tiene jugadores de mucha jerarquía y jugaba acá, con su gente”.

“Hemos puntuado en la cancha de uno de los candidatos al título”, resume. “Seguimos compitiendo de igual a igual con todos. Creo que salió un gran partido para el que lo vio de afuera. Es un punto importante con un gran esfuerzo”.

Los cambios que introdujo Coudet no surtieron efecto; antes al contrario, contribuyeron a que el equipo retrocediese. El técnico, además del obligado de Aidoo, manifiesta sus razones: “A Aidoo lo cambié porque lo pidió. Creo que estábamos bien, pero Denis ya estaba amonestado y había pasado dos faltas, una al costado y otra que agarra al borde del área. Estaba al límite. Buscamos gente fresca para tratar de sostenernos de la misma manera. Hasta el gol de Papu no sentía que estuviéramos complicados. Sacó un golazo. Se vino el Sevilla y consiguió el empate”. No puede anticipar el alcance de las molestias musculares de Aidoo. “No sé todavía”, admite y elude sentimientos pesarosos respecto al desgaste de la plantilla, el viaje de los internacionales y otras situaciones. “Nos adaptaremos a lo que nos toque. El calendario y las convocatorias son para todos. Nos queda trabajar y prepararnos de la mejor manera para el próximo partido en casa”.

Coudet, aunque insinúa cierta queja sobre el gol del empate, por la posible influencia de un sevillista en la estirada de Dituro, esquiva cualquier polémica: “Todavía no pude ver la jugada del empate pero a Matías le dificulta un poco la vista”.

“Valoro que trabajamos hasta el último minuto, que siempre tuvimos la intención de ganar. Si por momentos descendimos un poco las líneas es porque nos llevó el Sevilla, no por ser nuestra intención”, argumenta Coudet. “En el segundo tiempo ellos tomaron riesgos lógicos para un equipo que va perdiendo 0-2 en casa, con su gente, y le salió bien. Llevarte un punto de acá es más que importante”.