El pasado martes falleció Enric Silvestre David a los 80 años de edad en una residencia del barrio barcelonés de Gracia. Formado en las categorías inferiores del FC Barcelona, Silvestre jugó en el Amateur azulgrana, al que defendió entre 1960 y 1962, y posteriormente siguió su carrera en las filas de Osasuna, Murcia, Celta, Real Sociedad y Sant Andreu. El cénit de su carrera lo alcanzó con el conjunto de San Sebastián, con el que jugó un total de 100 partidos oficiales (84 de Liga) entre en Primera División entre 1967 y 1972. Tras colgar las botas, trabajó como ojeador del club guipuzcoano.

En el Celta, Enric Silvestre militó durante dos campañas, ambas en Segunda División, entre 1965 y 1967. El club vigués pagó al Murcia por su fichaje 900.000 pesetas, un gasto más que considerable para la época que lo convirtió en uno de los fichajes estrella de aquella temporada. Silvestre disfrutó en su primera temporada con el conjunto celeste de un notable protagonismo (anotó 9 goles en 23 partidos) y disputó la promoción de ascenso frente al Sabadell, pero no pudo saborear el ascenso de categoría.