El Celta arrancó un valioso punto en uno de los campos de la categoría donde nadie había sido capaz de puntuar hasta la fecha. Una prueba de la complejidad de la cita de la que el conjunto de Onésimo salió intacto pese a que el Majadahonda le puso en dificultades.

El duelo arrancaba con novedades en el once por parte de los de Onésimo, entraban Álex, el ex del Cádiz, y Cedric, ex del filial del Atleti. El partido arrancaba con dominio de los gallegos, tenían la pelota pero no terminaban de llegar a la portería de los madrileños. Los de Onésimo sufrían con las embestidas por banda capitaneadas por Borja y Raúl.

La primera llegada a portería del encuentro tuvo como protagonista a Mario García en el minuto 10. Un disparo certero desde fuera del área a punto estuvo de encontrar red, pero no estuvo atinado en la definición.

El filial gallego se iba evaporando del partido, su centro del campo con Holsgrove y Carbonell no encontraba la fluidez necesaria para llegar a tres cuartos de campo con las ideas claras. Javi Gómez vivía desesperado su poca participación en el juego, obligándole la situación a salir de hábitat natural.

Raúl Sánchez tendría otra ocasión después de una buena subida por parte de Javi y Borja desde el flanco derecho, el extremo izquierdo erró el lanzamiento totalmente solo. Onésimo vivía la situación con estrés y desesperación, su idea embrionaria era tener la pelota y presionar muy arriba para así impedir la salida clara de balón a los madrileños.

El colegiado vasco no estaba teniendo mucha influencia en el coque, pero una entrada sin sentido por parte de Juanjo, le obligó a enseñar al centrocampista la primera cartulina de la mañana.

En el minuto 25, sería Borja González el que tendría la ocasión más clara de la primera parte. Un disparo desde fuera del área que buscaba la escuadra era el culpable. El guardameta gallego sería el protagonista al detener el lanzamiento.

A partir de este momento, fue todo un control absoluto de los de Abel que asfixiaron a los gallegos que soñaban con llegar al final de los primeros cuarenta y cinco minutos con las tablas en el marcador. Lo único que varió la hoja de ruta marcada por el Rayo fueron varias llegadas protagonizas por Cedric por la banda izquierda. Eso sí, con más ilusión que convicción.

Arrancaba la segunda parte sin ningún cambio en ninguna de las dos escuadras. El panorama era bastante parecido que al del primer acto: control del partido por parte del Celta B, pero sin ninguna profundidad y llegadas voraces y peligrosas por parte de los madrileños. La verticalidad y las transiciones rápidas seguían siendo el santo y seña de los capitalinos que seguían encontrándose a Campos, el cancerbero seguía erigiéndose en héroe del encuentro.

El minuto 62 del encuentro fue elegido por los dos técnicos para realizar cambios importantes. El Celta veía cómo se marchaban Veiga, Castro (vio tarjeta en el 57 min.) y Cedric y entraban en su lugar Medrano, Carrique y Fabrizio. Los cambios apostaban por renovar cada una de las tres líneas para encontrar más profundidad.

Los madrileños retiraban a Juanjo con tarjeta desde la primera parte y a Javi Gómez. Entraron en su lugar Mawi y Iturraspe.

Aunque los entrenadores apostaban por la sabia nueva el resultado seguía siendo el mismo para los dos conjuntos. Néstor Albiach (min. 70), Bassirou (min. 82) y Manny (min. 82) no le dieron el gol a los madrileños. Tampoco se lo dieron a los de Onésimo Miguel (min. 73) que entró por Javi Gómez o Beita intentó dar velocidad y llegada.

Ficha Técnica

RAYO MAJADAHONDA: Champagne; Philip (Manny 83’), Álvaro Vega, Borja González, Casado; Bernal, Juanjo (Mawi 62’), Mario (Néstor 71’), Javi Gómez (Iturraspe 62’); Raúl Sánchez, Rubén Sánchez (Bassirou 83’).

CELTA B: Campos; Carlos Domínguez, Pampín, Castro (Carrique 62’), Álex; Javi Gómez (Miguel 74’), Cédric (Medrano 62’), Gabri Veiga (Fabricio 62’), Holsgrove, Carbonell; Alfon (Beitia 81’).

ÁRBITRO: Palencia Caballero (vasco). Amarilla a Juanjo, Mario, Mawi; y Castro.

CAMPO: Cerro del Espino. Unos 400 espectadores.