Una visión constructiva

Mallo, que cumplía 400 partidos, destaca la mejoría en el juego del equipo

Mallo y Brais compiten con Balenziaga en persecución del balón. //  MARTA G. BREA

Mallo y Brais compiten con Balenziaga en persecución del balón. // MARTA G. BREA / armando álvarez

Armando Álvarez

Armando Álvarez

La derrota le estropea a Hugo Mallo la celebración de una cifra redonda. El capitán ha cumplido 400 partidos con el primer equipo céltico. La sanción cumplida en El Sadar le permitió alcanzar semejante cifra en el campo que ha convertido en su residencia perpetua. Pero el Athletic le borró la sonrisa puntual que su trayectoria merece. Mallo sigue cabalgado hacia el único horizonte que ya le queda por delante; el de Manolo, con sus 532 partidos.

Balaídos siempre ha sido un estadio peculiar, mestizo, y lo es más todavía ahora, en obras mientras por España se van inaugurando esos cubículos perfectos en su simetría, como El Sadar o el Ciutat de Valencia. En Balaídos conviven ahora gradas reformadas, gradas viejas y gradas que han dejado de ser lo que eran y todavía no son lo que serán. Tras el mural de Luis Davila se acuesta Marcador como el esqueleto de un ser antediluviano partido a la mitad, con el costillar al aire.

El sistema de temperaturas y corrientes del estadio ha cambiado. Por la hendidura de Marcador se escapan los sonidos y entra un viento frío que no alivia la humedad y anticipa la derrota. Al Chacho lo reciben los abonados afortunados con ovación. Le premian el disfrute de la pasada campaña, cuando elevó al equipo desde la desgracia al octavo puesto. Pero todavía no han podido entonar el “ya se ve, es el equipo de Coudet”. Si es este, no da para cantarle. Mallo cree que pronto llegará ese instante.

A Mallo no le sorprendió la disposición táctica del Athletic, que había salido a devorar al Barcelona pero que fuera de San Mamés o al menos ayer en Vigo optó por protegerse más y elegir bien cuándo presionar buscando un desliz del que alimentarse. “Sabíamos lo que nos íbamos a encontrar durante los noventa minutos. Sabíamos que el mínimo fallo nos podía penalizar. Creo que tengo que dar la enhorabuena al equipo en cuanto a intensidad, en cuanto a sacrificio”, asegura Mallo.

“Creo que el equipo lo ha intentado hasta el final. Hemos hecho muchas cosas bien pero al mínimo error el Athletic nos ha penalizado”, insiste, sin considerar acaso que el rendimiento se deterioró en la segunda mitad. El capitán, que tan crudo ha resultado en sus declaraciones postpartido en otras ocasiones y etapas convulsas, opta por el mensaje constructivo: “Hay que seguir porque se está viendo que lo que estamos dando no nos está llegando para ganar”.

Para Mallo, el juego ha mejorado con respecto a la semana pasada. “Osasuna fue totalmente diferente al partido de hoy. Ante Osasuna quizá no merecíamos los tres puntos pero hoy sí que se ha visto un equipo que lo ha intentado desde el inicio, que ha apretado, que ha ahogado al rival. Sobre todo en la primera parte creo que hemos estado a un nivel alto pero nos ha faltado ese último pase, esa última visión de juego en tres cuartos para poder generar ocasiones de gol”.