Fran Beltrán inició ayer desde el banquillo de la selección española sub-21 el amistoso frente a Lituania al que el combinado absoluto tuvo que renunciar tras el positivo por coronavirus de Sergio Busquets. Sin embargo, la federación señaló que pese al cambio de equipo, el partido jugado en Leganés contaría como si fuese de la selección absoluta, con lo que a los jugadores que dirige Luis de la Fuente se les consideraría como debutantes de la Roja, la misma que el lunes iniciará la Eurocopa ante Suecia y que permanece aislada en Las Rozas a la espera de nuevos controles de detección del COVID.

Este reconocimiento oficial como jugadores del primer equipo español no supone ningún premio extraordinario para Beltrán por parte del Celta. El centrocampista toledano no ha incluido en su contrato una cláusula en la que se indique que su debut como internacional absoluto tendría un bonus por parte del club vigués. El premio, en este caso, sería honorífico para Beltrán, con opciones además de participar en los Juegos Olímpicos de Tokio. Tampoco el Rayo, que le vendió por ocho millones al Celta, se había guardado esa opción en caso de que llegase a ser internacional absoluto. Esa circunstancia sí se da en algunos de sus compañeros de selección.

El céltico entró ayer en los últimos minutos durante el partido en el que los de Luis de la Fuente se impusieron a Lituania en Leganés por 4-0.