Emre Mor está de vuelta para el que podría ser su último partido con la casaca celeste. El Celta informó ayer de que el atacante turcodanés ha recibido el alta médica de la pubalgia que le obligó a pasar por el quirófano a comienzos del pasado mes de abril y estará a disposición de Eduardo Coudet para el compromiso liguero frente al Betis en Balaídos. Mor disputó su último encuentro con el equipo vigués el pasado 24 de enero ante el Eibar, aunque su lesión de pubis no se conoció hasta algunas semanas después.

El futbolista se ha perdido un total de 14 encuentros tras fracasar el tratamiento conservador que, con permiso del club, le llevó durante cuatro semanas a Dubai para tratarse (sin éxito) en el Centro Médico de Excelencia de la FIFA. Tras constatar a su regreso que las molestias no habían remitido, se decidió abordar la intervención quirúrgica para solventar el problema. La operación se celebró el con éxito el pasado 8 de abril y un pronóstico de baja de unas cinco semanas, que acaba de cumplirse.

Aunque el futbolista tiene todavía un año de contrato por delante, es improbable que siga vinculado al Celta el próximo curso. El club celeste está decidido a colocar a Mor en el próximo mercado estival, pese a la fuerte depreciación que ha sufrido el jugador en los cuatro años (con excepción del que jugó cedido en el Galatasaray y posteriormente en el Olympiacos) que lleva en Vigo.