La vuelta de los aficionados a los campos de Primera y Segunda División va adelante. Pese a las protestas de aquellos clubes que no podrán disfrutar de sus aficionados en las dos últimas jornadas de Liga debido a la mala evolución epidemiológica de sus comunidades, la Liga quiere que aquellos clubes que puedan meter cinco mil aficionados en sus estadios lo hagan. Se valora por encima de todo el gesto, el carácter simbólico de la medida después de 16 meses sin el aliento del graderío. Por eso el organismo de Tebas ha controlado sin problemas la revuelta de quienes se sentían agraviados.

Los clubes que pueden volver a disfrutar de sus aficionados (sobre todo los que juegan en casa este fin de semana) aceleran para preparar los protocolos necesarios para seleccionar quién podrá ir al estadio en esta jornada y cómo debe hacerlo. Se trata de los clubes de Valencia, Baleares, Murcia y Galicia. El Celta se toma los preparativos con algo más de calma porque este fin de semana juega fuera y será dentro de nueve días cuando el público pueda acudir a Balaídos para asistir al cierre de la temporada ante el Betis.

La Liga y el Gobierno han acordado que el máximo permitido en el estadio será de un tercio por ciento del aforo siempre que no se superen los 5.000 espectadores. Será imposible ver estos fines de semana más gente en un mismo recinto. Ese es uno de los quebraderos de cabeza del Celta que a estas horas desconoce cuánta gente será capaz de meter en el partido contra el Betis. Asumen que será imposible alcanzar los 5.000 aficionados debido a las obras que se están realizando en el estadio. Ahora mismo Marcador y una parte de Río Bajo quedarían fuera de esta distribución y eso limita al club. El Celta mantiene contacto con la Xunta de Galicia, que es la que tiene que autorizar finalmente el máximo de aficionados permitidos en Balaídos en estos momentos teniendo en cuenta el protocolo que les ha hecho llegar la Liga para el acceso de los aficionados y su comportamiento en el estadio.

Una vez sepan el número de aficionados que pueden entrar en Balaídos, el Celta pondrá en marcha el sistema para seleccionar a aquellas personas que asistirán al encuentro ante el Betis. El número final de asientos puede condicionarles de alguna manera, pero la intención ahora mismo en el club es replicar el modelo que se ha aplicado en los últimos partidos con el Celta B. Esto es, los abonados actuales del club deberán solicitar su entrada y tendrán prioridad aquellos que hayan elegido hace un año (a la hora de la devolución del abono de la temporada anterior) el monedero digital, la renuncia o la donación de esa cantidad. Si este grupo no cubre el total de asientos disponibles entrarán en el sorteo el resto de abonados que hayan solicitado su entrada para el encuentro ante el Betis con el que el Celta cerrará la actual temporada.