El Celta anuncia que ha presentado una demanda para la anulación del convenio de las obras de Balaídos. Las desavenencias con el Concello de Vigo y en concreto con el alcalde, Abel Caballero, han llevado al presidente Carlos Mouriño a judicializar el acuerdo que la entidad deportiva y el ayuntamiento mantienen por la reforma del estadio. En una rueda de prensa ofrecida por el mandatario celeste en la mañana de este viernes, Mouriño expresó una vez más su indignación respecto a la relación del club con el concello y quiso responder a las críticas provenientes del gabinete del alcalde. "Este proceso que hemos empezado contra el ayuntamiento terminará en los juzgados penales muy a pesar del Celta", aseguró el directivo.

Según el convenio firmado entre el Concello y el Celta, leyó Mouriño directamente del papel, "el documento surtirá efectos desde la fecha de su firma y continuará en vigor hasta la total ejecución del plan director de remodelación y modernización del estadio de Balaídos, fijando las partes como fecha límite el 30 de junio de 2017". Por tanto, el Celta pide la anulación de este convenio de obra que "podrá resolverse con antelación en caso de incumplimiento por cualquiera de las dos partes".

Mouriño adelantó que si el juez le da la razón, el club reclamará indemnizaciones importantes, aunque todavía no se ha valorado la cuantía exacta. Una parte de esas indemnizaciones serían destinadas por la entidad a temas sociales y de interés público.

Durante su intervención ante los medios, Carlos Mouriño mostró imágenes de las inundaciones bajo las gradas de Tribuna y de las cubiertas que no impiden que la gente se moje durante los partidos s llueve. "¿Creéis que esto puede pasar en el mejor estadio de Europa, como lo define el alcalde?", preguntó el presidente. Además, cuestionó que se adecuase la distancia de los asientos en Río Bajo, pero no en Río Alto. También protestó por la falta de soluciones a los problemas de los ascensores. "Se sigue parcheando, y con parches no vamos a ningún sitio. ¿El mejor estadio de Europa? Es una mentira. Lo repiten y lo repiten porque buscan el enfrentamiento con nosotros y para engañar a los 280.000 vigueses que no vienen a Balaídos, porque los 20.000 que van al estadio no se lo tragan".

Otro de los puntos que quiso denunciar Mouriño fue el de los sobrecostes de la reforma del estadio. Unas obras proyectadas en 30 millones y que ya pasan de 60 aunque, en palabras del dirigente céltico, Caballero se niegue a hablar de ese incremento en el presupuesto. "No lo podemos entender y tenemos que aclarar lo que se está haciendo mal en Balaídos. Se están ocultado cosas", alegó.

Cinco fichajes para la próxima temporada

El presidente también reveló que la dirección deportiva ya ha comenzado la planificación de la próxima temporada. El departamento que dirige Felipe Miñambres, que termina contrato el 30 de junio, pretende mantener el actual bloque y abordar cinco contrataciones: "Necesitamos cinco fichajes para redondear el equipo actual". No concretó el directivo celeste qué posiciones serán las reforzadas porque todavía no saben qué va a pasar con los jugadores cedidos como Jeison Murillo, Aarón Martín o Facundo Ferreyra. Por otro lado, tampoco contemplan ninguna venta aunque si sale algún jugador, adelantó que cubrirían esa posición.

"Las circunstancias de mercado hay que manejarlas sobre la marcha. Si conseguimos a Murillo en unas condiciones muy favorables, se quedará. Lo mismo que Aarón Martín y también Ferreyra, pero a día de hoy es imposible predecirlo. Estaría bien poder retenerlos, pero si no lo podemos retener serán posiciones que obligatoriamente tendremos que cubrir", aseguró el mandatario.

En cuanto a la firma de Franco Cervi, el delantero del Benfica deseado por Coudet, reconoció el interés del Celta, pero expresó que la operación tiene sus complicaciones: "Nosotros no tenemos ni el ‘no’ ni el ‘sí’ del Benfica. Es un jugador que le gusta al entrenador y a la dirección deportiva".

Balance económico

El Celta minimiza daños tras una temporada y media condicionadas por por la pandemia. "En lo económico ha sido un mal año para todos, pero nosotros solo hemos tenido unas pérdidas de 16 millones porque no hubo aficionados y nos quitaron ingresos de los derechos de televisión y venta de camisetas", manifiesta.

El club también ha perdido masa social durante este curso en el que el celtismo no pudo acudir al estadio. La campaña de abonados, que ofrecía el carné celeste por un precio de 50 euros, finalizó con 16.801 socios, 5.668 menos que los 22.469 que contabilizaba la entidad en la 2019-2020. No quiso entrar en detalle en la campaña 2021-2022, que seguro estará marcada nuevamente por las restricciones del COVID y todavía no saben de cuántos asientos podrán disponer. Lo que sí anticipó es que a los socios que este año pagaron los 50 euros tendrán un descuento por ese valor de la cuota del curso que viene, así como preferencia para asistir a Balaídos en el caso de que se limiten las plazas.

A pesar de estos datos, Mouriño tiene claro que el objetivo del Celta debe ser el de estar otros diez años en la Primera División. "Creemos que podemos hacer un equipo competitivo para que este primer año se cumpla lo que queremos para los diez siguientes. Un equipo estable, que no sufra y que no padezca vaivenes".