El Celta B rozó la proeza de tumbar a un Burgos que, con su empate en Balaídos, tiene ya garantizado pelear por el ascenso a Segunda suceda lo que suceda en las tres próximas jornadas. Mientras, la igualdad en la lucha por las otras dos plazas es máxima, con los otros cinco equipos en apenas tres puntos.

El partido, como ya sucediera hace quince días ante el Valladolid Promesas, se le puso cuesta arriba a los de Onésimo. Sin embargo, los vigueses demostraron carácter para reaccionar al tanto inicial y poner contra las cuerdas al intratable líder del grupo, consiguiendo el empate y haciendo méritos para ponerse por delante. Además, supieron sufrir en la segunda parte para acabar recuperando el mando de un choque que pudo ganar cualquiera en las dos últimas jugadas. Sólo dos sensacionales intervenciones de Barovero y de Álvaro evitaron que se deshiciera el empate.

Como suele ser ya casi norma, Onésimo preparó un once inicial con sorpresas. Para empezar, Álvaro se situó en portería al ir convocado Sequeira con el primer equipo. Carreira y Pampín en los laterales, como Manu Justo en ataque, son indiscutibles. Markel ocupó la plaza del sancionado Lucas en el centro de la defensa junto a Carlos, con Barri en el mediocentro con Holsgrove y Solís y Gabri a derecha e izquierda, respectivamente. Completaba el once Soni ejerciendo en esta ocasión de pareja de Justo.

No hubo mucho tiempo para saber cómo iba a responder el equipo. La intensa presión arriba de los burgaleses se le atragantaba a un Celta B que, para colmo, se encontró con un jugadón de Saúl Berjón aprovechando la falta de contundencia de Carreira. Después de deshacerse del lateral vigués con un gran detalle técnico, Berjón puso un preciso pase raso que Roberto Alarcón envió al fondo de la red con un buen remate cruzado.

El filial céltico, como ya sucediera quince días antes, asumió bien el mazazo inicial y, a través de la posesión, empezó a encontrar a Jordan Holsgrove y a crecer en el partido. Las llegadas a la portería rival empezaban a sucederse y el primero en probar fortuna fue el propio Jordan con un disparo muy alto.

Alvaro hace una gran parada en el descuento. Ricardo Grobas

Poco después, el escocés pecó de generoso en buena posición para intentar el remate al buscar un pase a Soni que cortó la defensa tras una inteligente dejada de un Manu Justo, inspiradísimo hasta que tuvo que ser sustituido en la segunda mitad por una dura entrada.

Desde lejos también lo intentaron Soni con un fortísimo tiro que rozó el larguero y Carreira con una falta que superó la barrera y se fue fuera por muy poco.

La insistencia tuvo premio superada la media hora en un balón de Jordan al área para Gabri, que cayó derribado por Unai. El árbitro no lo pensó y señaló un penalti que Manu Justo transformó en el merecido empate. Y aún pudo lograr un mejor resultado al descanso el filial céltico en otra gran maniobra de Justo para acabar dejando la pelota a Solís al borde del área, quien, con la zurda, disparó mal.

El técnico burgalés no estaba contento con lo que sucedía en el campo y lo demostró con un doble cambio en el intermedio. Su intervención con el cambio de piezas se hizo notar. Los visitantes recuperaron la presión arriba y el Celta B ya no estaba cómodo con la pelota y no se acercaba a la meta de Barovero. Mientras, Saúl enviaba rozando el palo una falta desde la frontal y Alarcón y el propio Saúl obligaban a Álvaro a despejar con los puños sendos potentes disparos.

El filial céltico apretó los dientes y aguantó para volver a mostrar las garras en los diez últimos minutos. Jordan se encontró con un defensa para evitar el gol tras un centro desde la derecha de Losada. Y el propio Losada, instantes después, recuperó muy bien un peligrosísimo balón en mediocampo pero no acertó en el último pase.

Casi a punto de cumplirse el tiempo reglamentario, los tres puntos estuvieron a punto de volar a Burgos pero Álvaro lo evitó con una increíble mano a un remate de Guillermo después de un sensacional control.

Lo mismo sucedía dos minutos después pero en el otro área, donde Barovero sacaba una buenísima mano abajo a un remate de Jordan tras un centro raso de nuevo de Losada.