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La paciencia solo vale un empate

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Las mejores imágenes del Cádiz - Celta Román Ríos (EFE) / LOF

El Celta suma un punto en Cádiz tras dominar y disponer de las ocasiones más claras para superar a un rival atrincherado, que solo buscó aprovecharse de errores ajenos - Anulan un gol a Mallo en una dudosa jugada

El miedo es enemigo del fútbol espectáculo y a él renunció ayer el Cádiz para evitar que el Celta le ganase por una goleada como la que encajó en su visita a Balaídos en la primera vuelta del campeonato. Y ese miedo a perder llevó al conjunto gaditano a plantear un partido ultradefensivo, buscando aprovecharse de un error del rival para sumar una victoria que le llevase a superar a los célticos en la clasificación y a dejar casi asegurada la permanencia en la máxima categoría, a la que acaba de regresar después de catorce años de ausencia.

El plan de Álvaro Cervera de blindar su portería con dos líneas defensivas de nueve futbolistas funcionó a medias porque al Celta le faltó acierto en el remate y se vio de nuevo perjudicado por una decisión del VAR en un fuera de juego milimétrico que impidió que el gol de Hugo Mallo tuviese validez.

Pese a la incapacidad para superar a un excelente Ledesma, los célticos tuvieron que armarse de paciencia para no caer en la trampa de un rival que tuvo una gran oportunidad de marcar después de que el disparo de Malbasic lo desviase Iván Villar hacia el larguero. Fue la más clara ocasión de los amarillos, que fueron incapaces de sorprender a la contra porque el Celta llevaba bien aprendida la lección y no cayó en la desesperación ante sus incontables intentos de encontrar resquicios que abriesen una puerta en la tupida muralla cadista.

Los de Coudet, sin embargo, intentaron con insistencia superar a Ledesma hasta el último segundo. Así, Mallo, de nuevo, tuvo el último remate del partido, pero el balón rematado de cabeza por el lateral derecho se marchó rozando la base del poste de la portería del Cádiz. La paciencia del Celta solo le valió ayer para sumar un punto que le consolida en mitad de la tabla clasificatoria, a 11 puntos del descenso cuando solamente restan 21 por disputar.

Teniendo en cuenta esa situación clasificatoria (el Cádiz sumaba 35 puntos), los dos equipos dieron por bueno el empate en el Carranza a la espera de lo que les depare la jornada que afrontarán entre semana, en la que los célticos tendrán que visitar el jueves Anoeta, donde la Real Sociedad viene de caer ante el Sevilla (1-2).

Con este empate, los celestes encadenan tres jornadas sin perder como visitantes, en las que sumaron siete de los nueve puntos en juego. Un gran bagaje para acercarse a esa permanencia que llevará la tranquilidad a un Coudet que ayer recuperó a la pareja titular de centrales y apostó por el “enmascarado” Facundo Ferreyra para suplir al lesionado Santi Mina.

El segundo equipo más goleado de la categoría, logró dejar su portería a cero por séptima vez en esta temporada. El mérito mayor correspondió a un Iván Villar que ayer se resarció de su irregular actuación ante el Sevilla. El portero de Aldán evitó que el Cádiz se adelantase en el marcador en el minuto 20 de juego. Sacó una mano ante el disparo cruzado de Malbasic para despejar el balón a córner tras estrellarse en el larguero.

Fue la ocasión más peligrosa de un Cádiz que lo intentó en tres ocasiones más y solo otro lanzamiento cruzado de Espinosa, que no encontró rematador, fue todo el peligro que generó un equipo que cedió el balón y la iniciativa a un Celta que insistió con Mallo para romper la tupida malla protectoras de los amarillos.

Iago Aspas supera a Marcos Mauro, con Denis y Jonsson siguiendo la jugada. LOF

A la media hora de juego, el lateral se metió entre la línea defensiva del Cádiz y buscó el pase medido de Nolito para rematar picado con la cabeza y vencer a Ledesma con un balón pegado al palo. Un gran gol que el VAR revisó y se inclinó por anularlo. El colegiado asturiano González Fuertes ni siquiera revisó la jugada en el vídeo pese a las dudas de si el lateral célticos partía en ventaja con respecto a la interminable zaga amarilla.

Antes, Nolito y Tapia lo habían intentado desde la distancia ante la imposibilidad de encontrar espacios en el área rival. El peruano volvió a intentarlo al filo del descanso, en el que ambos entrenadores renunciaron a mover piezas.

En otra llegada por la banda, Mallo se estrenó en la segunda mitad con un centro al corazón del área del Cádiz. Al remate llegó muy forzado Brais Méndez, pero su golpeo al balón de escorzo puso en apuros a Ledesma.

Antes de la hora de juego, Coudet dio entrada a Fontán por un Araújo con problemas físicos. El mexicano llegaba justo de fuerzas tras superar una lesión muscular. Mientras tanto, el Celta seguía jugando en campo rival, buscando un hueco que le llevara al gol de la victoria, pero moviendo la pelota con menos velocidad y siendo más previsible para un Cádiz que renovó a los atacantes.

Sin embargo, los célticos continuaron sin perder la paciencia. Denis y Brais intentaron sorprender con remates sin consecuencia. Beltrán, que reclama minutos, tuvo ayer alrededor de 25. Con él entró Baeza y, más tarde, Solari.

Coudet sabía que solo por los costados podía sorprender al equipo andaluz, que siguió sin cambiar de plan, como quería su entrenador, que ayer celebraba sus cinco años al frente de un equipo que llevó de Segunda B a la máxima categoría. Por ello, nada se le puede reprochar a Álvaro Cervera por apostar por un juego conservador para garantizar la permanencia del Cádiz.

Ayer, además, le acompañó la fortuna de la que careció en su visita a Vigo. En la última jugada del partido, Mallo volvió a asomar por el área rival desde el lateral derecho, para cazar en el aire un centro de Tapia. El balón cruzado se marchó rozando el palo largo de la portería de Ledesma. La paciencia solo le valió un empate al Celta, que acaricia la permanencia por noveno año consecutivo.

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