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El cuarto de hora mágico de Solís

Alberto Solís celebra ungol de esta temporada en Barreiro al Unionistas. // RCCELTA

El balón que Alberto Solís se llevó del Reyno de León lo explica casi todo. Allí, entre las firmas entusiastas de sus compañeros de vestuario, hay cariño, respeto y agradecimiento. Y una frase demoledora: “Nadie lo merece como tú”. Porque el camino de Alberto Solís en el Celta no ha sido sencillo desde que llegó siendo un prometedor jugador juvenil en verano de 2015. Sus compañeros lo saben bien. Los que llevan con él desde el comienzo y los que acaban de asomar al vestuario del Celta B. Porque las lesiones del sevillano le han acompañado desde que Rubén Albés le hiciese debutar en el equipo filial. Una rotura del ligamento cruzado le dejó sin la campaña 2017-18 y condicionó lo que vendría después. Esta temporada, en diciembre, sufrió una fractura de peroné cuando mejor estaba y le obligó a empezar de cero. Fueron unos pocos meses de ausencia, pero suficientes para desandar lo andado.

El domingo en el Reyno de León recibió una pequeña compensación al convertirse en el inesperado héroe de la contundente victoria del Celta B ante la Cultural Leonesa, uno de los grandes favoritos para estar en el play-off de ascenso a Segunda División A. Sus tres goles (dos de ellos tras extraordinarios golpeos con la pierda derecha) le permitieron reencontrarse con su mejor versión, la de un futbolista de talento con evidentes condiciones para el remate. Estadísticamente el de Tomares se convierte en el octavo futbolista que logra tres goles en un partido del Celta B en la categoría de bronce del fútbol español. Antes que él lo firmaron Andrés Curiel (1996), Edgar (2003), Nacho Franco (dos veces en el año 2004), Jota Peleteiro (2012), Hicham (2016) y Borja Iglesias (2017). A este elenco se suma ahora Alberto Solís, protagonista de una victoria de prestigio que dispara las aspiraciones del Celta B, dispuesto a llevar muy lejos su sueño. El filial ha acreditado una solvencia asombrosa como visitante. No hay otro equipo como ellos en los encuentros lejos de su campo. Han sido capaces de vencer en Salamanca, Coruña, Santiago, Zamora y ahora se han convertido en el que primer equipo que esta temporada se lleva los tres puntos del Reyno de León, un estadio que el domingo aplaudió en diversas fases al equipo de Onésimo reconociéndole su juego.

Onésimo habla con Solís antes de un cambio.

Solís vive la resaca con cierta calma, aunque un tanto agitado por un teléfono que no deja de sonar. Recuerda que “la temporada está siendo buena. Empecé muy bien, pero la lesión de finales de año me hizo bajar. Me ha costado tiempo estar a mi nivel y creo que ahora se empieza a ver reflejado”. Más que por los goles y por el trabajo personal, Solís –uno de los veteranos del vestuario– lo celebra por el grupo y por la satisfacción de haber completado un partido extraordinario en un campo tan complicado: “Para nosotos era clave después de perder la semana anterior con el Valladolid. Nadie había ganado allí, pero durante esta temporada hemos conseguido muchas cosas, resultados buenos en campos complicados. Estábamos muy mentalizados para seguir vivos, porque el formato tan corto, con solo seis jornadas, te deja muy poco margen. Hay que sumar rápido y no acumular fallos. Por eso el partido era trascendente para nosotros con la idea de cumplir el sueño de estar en el play-off”.

No tiene dudas el sevillano de que a estas alturas no pueden andarse con disimulos: “Por supuesto que el obketivo es estar en la fase de ascenso a Segunda A. Al principio de la temporada no nos marcamos objetivos sino que nos limitábamos a pensar en el domingo siguiente. Así llegamos a conseguir el ascenso a la Primera Federación y ahora somos ambiciosos y queremos estar entre los tres primeros. Lo vemos factible después de este triunfo y estaremos en la pelea”.

El domingo reciben al líder intratable del grupo, el Burgos al que promete pelea en un escenario (Balaídos) que está convencido de que acabará siendo una ayuda: “ Para nosotros es un sueño jugar en esa clase de estadio. Es un premio para el equipo y es así como lo vivimos. La mayoría que hemos tenido alguna participación en el primer equipo, que hemos entrenado con ellos, no sirve haber estado ahí. Es el estadio en el que todos tenemos la ilusión de jugar y no podemos excusarnos. Las dimensiones son mayores que Barreiro y espero que eso acabe por ayudarnos y que este mismo domingo se vea reflejado”.

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