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Doble reto a domicilio

Los celetes protestan una decisión arbitral en su última visita al campo del Espanyol.  // LOF

Los celetes protestan una decisión arbitral en su última visita al campo del Espanyol. // LOF

La visita a El Alcoraz representa un doble reto para el Celta, que nunca ha ganado al colista fuera de casa desde su retorno a la máxima categoría y tan solo ha sumado tres puntos como visitante esta temporada en su visita a San Mamés en diciembre pasado. Fuera de casa, los celestes contabilizan además este curso cinco derrotas (Osasuna, Sevilla, Real Madrid, Betis, Valencia) y siete empates (Eibar, Valladolid, Levante, Elche, Getafe, Granada y Atlético de Madrid) con un balance de 10 puntos de 39 posibles.

El conjunto vigués añade a estos discretos números a domicilio un problema crónico cada vez que ha visitado al colista desde su último ascenso. Desde la campaña 2012-13, el Celta ha visitado en siete ocasiones el campo del último clasificado ante siete distintos rivales: el Deportivo, el Mallorca, el Málaga, el Huesca, el Leganés, el Espanyol y el Levante con un pobre saldo de cuatro derrotas y tres empates.

La primera y seguramente la más dolorosa derrota se produjo en Riazor ante el Deportivo (3-1), al que los celestes dieron vida en un partido marcado por la autoexpulsión de Iago Aspas por agredir a Carlos Marchena y que dejó a los celestes sin su estrella durante los cuatro siguientes partidos. La victoria ante los celestes espoleó al eterno rival en una carrera contrarreloj por la salvación que el grupo entonces dirigido por Abel Resino consiguió milagrosamente en la última jornada de Liga.

Tres partidos después de visitar Riazor, el colista era el Mallorca. El Celta, todavía sin Aspas, cayó por 1-0, merced a un solitario gol de Giovanni dos Santos en el último minuto de partido. El Celta pasó a ser el farolillo rojo y ya no abandonó esta posición hasta la penúltima jornada de Liga.

El equipo vigués no volvió a visitar el campo del colista hasta el curso 2017-18, con Juan Carlos Unzué al frente del banquillo. Fue en La Rosaleda, contra el Málaga, en un duelo que los celestes perdieron por 2-1 con goles del excéltico Adrián González y Recio. Aspas marcó por el conjunto vigués.

Hace tres temporadas, tras la histórica remontada frente al Villarreal liderada por el delantero moañés en Balaídos, el Celta visitó El Alcoraz, donde el Huesca, a la sazón colista, presentó una dura batalla al grupo que dirigía Fran Escribá. El partido concluyó con empate a tres goles en duelo lleno de alternativas. El equipo vigués se adelantó por dos veces en el marcador con tantos de Brais Méndez y Aspas, pero vio como remontaba el rival, que dio la vuelta al choque en 10 minutos del segundo tiempo por medio de Enric Gallego, Chimy Ávila y Pulido. Boudebouz restableció las tablas en el marcador a 9 minutos del final del choque.

Ya el pasado curso, con Óscar García, los celestes rindieron visita en dos ocasiones al campo del farolillo rojo, primero frente al Leganés y posteriormente, en la última jornada al Espanyol. Frente a los pepineros, los celestes iban perdiendo por 3-0 al final del primer tiempo y a punto estuvieron de lograr el empate tras la reanudación (3-2); contra los pericos jugaron atenazados por el miedo al descenso y acabaron firmando terrorífico un empate sin goles que a punto estuvo de dar con sus huesos en Segunda. Lo impidió un error del pepinero Óscar Rodríguez que, con el tiempo casi cumplido, dilapidó contra el Real Madrid una gran ocasión que habría salvado a su equipo y enterrado al Celta.

La última visita del Celta al campo del último clasificado se produjo esta misma temporada, en La Cerámica, frente al Levante. El joven canterano Sergio Carreira igualó al inicio de la segunda parte un gol de penalti de Roger en el descuento de la primera.

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