El primer duelo entre el 'Cholo' Simeone y el 'Chacho' Coudet no defraudó. Un partido serio e intenso en el que el Celta fue capaz de sumar gracias a su lucha hasta el último segundo. El equipo vigués logró reponerse del doble mazazo que les propinó Luis Suárez antes y después del descanso tras jugar una primera mitad casi perfecta. La efectividad del delantero uruguayo puso contra las cuerdas a un Celta que se había adelantado con un tanto de Santi Mina y que había anulado por completo al conjunto rojiblanco. Pero lejos de venirse abajo, los celestes supieron mantener el tipo en una segunda mitad en la que el Atlético llevó el partido al terreno de lo físico. Los de Coudet aguantaron el cuerpo a cuerpo y cuando los jugadores colchoneros saboreaban la victoria -la que hubiese sido su novena consecutiva- apareció Aspas. El moañés abrió un pasillo para Solari y el argentino tuvo la precisión para asistir a Ferreyra en el segundo palo. El delantero, el último en llegar en el mercado invernal, puso la igualada en el minuto 89 en el único balón que tocó dentro del área. Un trabajado empate que sabe a algo más al conseguirlo en el campo más complicado de LaLiga.

Nunca es un buen día para visitar el Wanda Metropolitano de este Atlético, pero si alguno era menos traumático debía ser este. Con el equipo madrileño diezmado por un brote de COVID-19 y con el once de gala de Coudet disponible, al Celta se le presentaba la oportunidad de apretar LaLiga en el feudo del líder y también de terminar con su sequía de victorias que le persigue este 2021. El 'Chacho' no tardó en presentarle sus credenciales a Simeone. El juego de los vigueses recobró en el primer tiempo todos los matices de la racha de cinco triunfos de diciembre. Volvieron la presión alta, los intercambios de posiciones en la línea de mediapuntas, las internadas de Hugo Mallo... El Celta era protagonista, estaba cómodo con el balón y no tardó en encontrar el punto débil de la defensa local. Entre Mallo, Brais y Aspas desquiciaron a Felipe, perdido en la línea de tres centrales que dispuso el 'Cholo'. Por ahí llegó el tanto del Celta tras un gran centro del lateral de Marín que Mina remató en plancha en el primer palo.

El Celta no se conformó. Notó que los rojiblancos estaban heridos y se tiraron a su cuello. Pero al dominio celeste le faltó claridad en los últimos metros para marcar el segundo. Pese a jugar todo el rato en campo rival los vigueses no crearon un peligro real sobre la portería de Oblak. Aun así el Celta estaba cómodo frente a un rival inoperante. O eso parecía. Porque a este Atlético le sobran los registros y cuando no puede desarrollar su fútbol se aferra a la efectividad de Luis Suárez. A falta de un minuto para el intermedio, el charrúa demostró su instinto depredador para rematar un centro raso al segundo palo de Marcos Llorente. Una única concesión del Celta le bastó a los colchoneros para estropear la primera mitad casi perfecta de los de Coudet.

Un castigo que todavía sería más duro tras la reanudación. Otra vez Luis Suárez demostrando por qué es el delantero más en forma del campeonato. El uruguayo cazó esta vez un centro de Lodi desde el otro costado para encarrilar el que se antojaba como otro triunfo del Atleti, que con Torreira y Kondogbia en la medular elevó la intensidad del juego. La superioridad física de los rojiblancos les sirvió para dormir el partido. Como en tantas otras ocasiones, al 'Cholo' le valía con que no pasase nada mientras el rival chocaba una y otra vez contra el muro que edificó en el centro del campo.

Pero el Celta supo reponerse. El 'Chacho' acertó moviendo el banquillo y los cambios le dieron el empate. En la última jugada del partido Aspas encendió su bombilla. Pase al espacio a Solari, centro a Ferreyra y gol. Un empate que suma un punto, como todos, pero que vale mucho más para un Celta que aunque no haya ganado desde diciembre ya suma tres empates seguidos. La póxima semana tendrá que hacer valer estas buenas sensaciones en Balaídos ante el Elche.