El destino de Lucas Olaza sigue siendo incierto, a expensas de una compleja operación que involucra a Celta, Boca, Valladolid y el representante del jugador. Y en esa misma línea, la llegada de Cervi al Celta no se podrá producir mientras no se resuelva la salida del lateral uruguayo, que bien podría continuar en la disciplina celeste hasta final de temporada.

El Celta no quiere pagar la cláusula de cuatro millones de euros que determina la compra en propiedad de Olaza si disputa 20 partidos esta temporada (lleva 18). A esto se une la condición de extracomunitario del uruguayo y la exigencia de liberar una de esas plazas si se quiere traer a Cervi, un jugador de confianza de Coudet para cuyo fichaje existe un acuerdo cerrado con el Benfica (cuatro millones, lo mismos que se han presupuestado para Olaza, más hasta otros cuatro en función de objetivos).

La aparición del Valladolid en escena parecía haber aclarado la resolución. El Valladolid ha alcanzado un acuerdo con el representante de Olaza. Y parecía también encaminado el pacto entre Boca y el Valladolid. Sin embargo, la postura del club argentino no está cuadrando hasta ahora con los límites que se marca el Valladolid.

Mientras, el jugador espera en Vigo, donde en principio deseaba quedarse. Mientras su situación siga en el aire, se cuenta con que Coudet limite sus entrenamientos para evitar riesgos de lesión. Si al final la opción del Valladolid desaparece, el Celta intentará lograr una postura más flexible de Boca respecto a Olaza, aunque el clima ahora mismo no es propicio. Y en todo caso ya no quedaría un hueco extracomunitario para Cervi.