El Benito Villamarín señalará esta noche el camino que le espera al Celta en la segunda vuelta del campeonato. Una victoria ante el Betis, con el que iguala a 23 puntos en la tabla, reforzaría su quebradiza moral y sus opciones de intentar pelear por algo más que la permanencia en la máxima categoría.

El objetivo de ganar en Heliópolis, a priori, se presenta complicado para los célticos teniendo en cuenta la baja por lesión de Iago Aspas y las malas sensaciones que los célticos han dejado en los tres partidos que han disputado en el nuevo año. Sin embargo, tras doce días de preparación para este partido, se espera un nuevo ‘efecto Coudet’. La ausencia del moañés, en esta ocasión, puede resultar menos negativa que ante el Villarreal, pues en la goleada encajada ante los castellonenses tampoco pudieron intervenir Nolito y Tapia, otras de las grandes referencias en el sistema táctico del entrenador argentino, que se reencontrará en Sevilla con su viejo amigo Manuel Pellegrini.

El Betis, por su parte, está protagonizando un gran arranque de año, en el que se mantiene invicto tanto en Liga como en Copa. Pellegrini ha encontrado un once estable que, guiado por Canales, quiere cerrar la primera vuelta del campeonato con un triunfo en casa que le acerque a la zona europea.

En cuanto a las bajas para este partido, los béticos salen más perjudicados en número que los célticos, pues a la lesión de última hora del portero Claudio Bravo añaden las de Bartra, William Carvalho, Camarasa y Paul Akouokou. La ausencia de Aspas, sin embargo, supone mucho más para un Celta que resurgió de sus cenizas con los goles y las asistencias del mago de Moaña, que concentra mayor incidencia ofensiva que todos los atacantes del conjunto verdiblanco juntos. De hecho, su máximo goleador es el centrocampista Canales, con cuatro tantos.

Sin Aspas, que se recupera en los plazos más optimistas de su lesión muscular –Coudet no descarta que pueda jugar el domingo ante el Eibar–, el técnico argentino tendrá que seguir barajando alternativas. Nolito, que vuelve al once tras los problemas físicos en el primer partido del año frente al Real Madrid, es la principal opción para compartir el ataque con Santi Mina. En ese caso, Brais Méndez recuperaría su puesto de interior derecho, aunque el andaluz y el mosense pueden intercambiar posiciones en función de las necesidades del partido. Beltrán, aunque tampoco se descarta a Baeza, se situará en el costado izquierdo de una línea que tendrá en Denis Suárez su referencia central, por delante de un Renato Tapia que vuelve a la competición tras cumplir su primer partido de sanción por acumulación de cartulinas amarillas. Rubén Blanco estará en la portería, con Mallo y Olaza en los flancos, además de Araújo y de Murillo como defensas centrales, con los que se completaría un once que intentará sumar la primera victoria del año y olvidar las pésimas actuaciones frente al Ibiza en Copa (5-2) y al Villarreal en Liga (0-4).

En la lista de veintidós convocados por Coudet para viajar a Sevilla destaca la presencia de Kevin Vázquez, recuperado de una larga lesión. Con el lateral de Camos disponible, se queda fuera el también canterano Sergio Carreira. Tampoco ha sido incluido en esta ocasión Lautaro de León, otro de los jugadores del filial habituales en las últimas convocatorias, de las que también han desaparecido Miguel Rodríguez y Gabri Veiga. El zaguero José Fontán es el único de los juveniles que se mantiene entre los profesionales celestes que afrontarán el reto de acabar con siete años sin ganar el Heliópolis. La última victoria céltica en el campo del Betis fue en 2013, con goles de Charles Dias y Nolito. El gaditano suma 3 tantos en los 5 últimos duelos con los verdiblancos.

Pellegrini, por su parte, afrontará el séptimo partido contra el Celta. Cayó en los dos primeros, pero desde entonces sumó dos triunfos y dos empates. Ayer, el entrenador chileno elogiaba a su discípulo Coudet, al que además dirigió en River Plate, y le augura un gran futuro como entrenador. El céltico, por su parte, reconoció las enseñanzas del ‘Ingeniero’, al que considera su “padre futbolístico”.

La intención del conjunto sevillano es multiplicar el valor de los tres puntos logrados en Huesca y dar continuidad a la solvencia mostrada en lo que va de 2021, después del 1-1 obtenido en casa ante el Sevilla y los triunfos en tierras oscenses y en Copa ante el Mutilvera y el Sporting de Gijón.

Apoyado en la recuperación de la estrella del equipo, el cántabro Sergio Canales, y en la proyección de una segunda línea con jugadores como Aitor Ruibal, el mexicano Diego Lainez o el canterano Rodrigo Sánchez ‘Rodri’, entre otros, Pellegrini parece haber encontrado la tecla de la regularidad, pese a una baja sensible de última hora como el meta Claudio Bravo.

El chileno será suplido por Joel Robles, quien ha alternado actuaciones de muchas dudas con otras en las que, como en Gijón, mostró seguridad y la transmitió a los suyos, lo que será una de las claves ante el Celta.

La buena noticia para Pellegrini es el regreso de otro baluarte de su sistema defensivo, el medio argentino Guido Rodríguez, ausente en Huesca por sanción y en Gijón por un problema físico ya superado, y cuya presencia cobra mayor importancia al estar sancionado el marfileño Paul Akouokou por su expulsión en Huesca.

Otras novedades respecto al choque de El Molinón podrían ser la vuelta al once de Juan Miranda en el lateral zurdo, del argelino Aïssa Mandi en el eje de la defensa con el cada vez más consolidado Víctor Ruiz y del francés Fekir en la media punta.

Además, podrían tener continuidad en las bandas el mexicano Diego Lainez y Ruibal, con opciones para Tello o el capitán Joaquín, mientras que en punta Loren Morón aparece por delante del paraguayo Tonny Sanabria y de Borja Iglesias. El excéltico solo suma un gol.