El celtismo tiembla de miedo cada vez que su ídolo sufre algún percance físico. Conoce las consecuencias de jugar sin Iago Aspas, el futbolista más importante en la historia de un club que se prepara para celebrar su primer centenario. Así lo confirman los datos: el Celta sale derrota en dos de cada tres partidos que afronta sin Aspas. El último, el viernes frente al Villarreal, hizo saltar de nuevo las alarmas por la facilidad con la que el rival se llevó los tres puntos de Balaídos y sin apenas sufrir agobios en su área.

El 2 de enero en Valdebebas, Nacho mandaba a Aspas a la enfermería de malas maneras. El moañés caía lesionado por quinta vez desde su debut con la celeste. En total, el delantero del Celta se ha perdido 18 partidos de Liga por lesión, desde que en 2011 sufriese un esguince de grado dos en el tobillo derecho.

En sus dos etapas en el conjunto vigués, Aspas acumula un total de 30 encuentros sin jugar (entre lesiones y sanciones). Y el balance de esas ausencias no resulta muy positivo para el conjunto vigués. En 20 de esos compromisos ha caído derrotado el Celta, que solo ha podido celebrar cinco triunfos sin su ídolo, además de otros tantos empates, según los datos recopilados por Afouteza e Corazón.

Su primer paso por la enfermería impidió a Iago Aspas disputar tres partidos de competición. Después pasaría un lustro (incluida su marcha al Liverpool y posterior llegada al Sevilla) sin que el delantero sufriese nuevos percances como el que le mantendrá de baja entre tres y cuatro semanas de este mes de enero.

En otro comienzo de año, en el de 2019, la estrella del Celta sufrió una rotura fibrilar en el gemelo derecho que le impidió disputar 10 partidos de Liga. El Celta, entonces, no levantó cabeza mientras Aspas intentaba forzar su regreso y sufría una recaída que le llevaba a prolongar la convalecencia más de lo esperado y deseado. Sin embargo, protagonizó un regreso triunfal a la competición. Fue ante el Villarreal, precisamente, que en el descanso ganaba en Balaídos por dos goles. Con ese resultado, los célticos se veían casi condenados al descenso ante las diferencias que se establecían en la clasificación. Pero en una segunda parte inolvidable, Aspas lideró una remontada histórica y emocionante, como sus lágrimas en el banquillo después de marcar un gol y anotar de penalti el de la victoria cuando restaban cinco minutos para la conclusión de la contienda.

Como el que sufre ahora, la mayoría de los percances físicos de Aspas en el Celta han sido musculares. Año y medio después de aquella prolongada baja, Aspas ha vuelto a caer lesionado. Antes de la falta de Nacho en Valdebebas, el moañés solo se había perdido una de las 61 últimas jornadas de Liga, debido a una sanción por acumulación de tarjetas. Ahora, de nuevo, la vida se le complica al Celta sin Aspas.