El presidente del Celta, Carlos Mouriño, censuró “una vez más” la reforma de Balaídos, y envió una carta al Concello pidiendo la paralización de una obra que califica de “despropósito”. El club vigués envió una carta al alcalde, Abel Caballero, y a los representantes de los cuatro partidos políticos presentes en la corporación municipal para que se respete a sus aficionados y abonados ante la necesidad de disponer de un “espacio mínimamente cómodo” para ellos.

El alcalde replicó cargando contra el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, por no invertir un solo céntimo en la reforma del estadio y criticó al club por no agradecer a la ciudad las ventajas económicas de que disfruta gratuitamente por la explotación comercial del estadio.

En su misiva al Concello, Carlos Mouriño repasa los reiteramos “incumplimientos” en los que del consistorio desde el inicio de la reforma. El presidente celeste lamenta la imposibilidad de disponer de las 6.500 localidades de Marcador durante el tiempo que duren las obras en esa grada, y advierte que algunos socios no podrán acceder al estadio cuando las autoridades sanitarias lo permitan “porque tenemos aproximadamente 22.000 abonados y disponemos de 26.700 localidades”. El dirigente celeste solicita también datos concretos sobre las butacas que se eliminarán en Río para conocer el nuevo aforo del estadio y pide a los representantes políticos la paralización de unas obras que “no cumplen el mínimo para representar a la ciudad de Vigo”.

El alcalde replicó al Celta cargando contra el presidente de la Xunta “por no aportar un solo céntimo” a una reforma que calificó de “colosal y excepcional” y reprochó al Celta su ingratitud por no agradecer a la ciudad las ventajas económicas de que disfruta por la explotación comercial del estadio.

“El club ingresa toda la publicidad del campo y sería bueno que la directiva del club se lo agradeciera a la cuidad. Le pusieron un nombre al estadio y reciben una buena cantidad de recursos por eso. Era bueno que se lo agradeciesen a la ciudad porque lo recibe gracias a la ciudad. Pero además recibe la explotación de bajos sin pagar nada y era bueno que se lo agradeciesen a la ciudad. Y está habiendo una reforma colosal que paga la ciudad”, le reprochó Abel Caballero.