La campaña de abonados del Celta está a punto de alcanzar los 8.000 carnés entre altas y renovaciones, según informó ayer el club vigués a través de las redes sociales. Con 20 días por delante antes del cierre, el próximo 31 diciembre, el Celta considera el dato “altamente satisfactorio”, a pesar de que la cifra supone algo más de la cuarta parte de la masa social que el club tenía hace un año.

El Celta achaca la baja cifra de renovaciones a las consecuencias de la crisis sanitaria que imposibilita la presencia de público en Balaídos y subraya el hecho de que normalmente este tipo de campañas registran su mayor actividad en su recta final,obviando el profundo malestar que ha causado entre la afición celeste la imposición de pagar 50 euros por poco más que conservar la antigüedad y el asiento.

Según el club, la posibilidad de que el público vuelva a los estadios en el mes de enero, como pretende LaLiga, ha mejorado el volumen de tramitación de abonos en los últimos días. El nuevo carné incluye el acceso a la compra de entradas para los partidos que se pudiesen disputarsecon aforo limitado en Balaídos en el momento en que se reanudase LaLiga, así como el acceso gratuito a los partidos del filial en Barreiro.