A falta de un mes para la conclusión de la polémica campaña de abonados puesta en marcha por el Celta, cinco mil abonados han tramitado su abono entre renovaciones y nuevas altas, según informó ayer el Celta a través de las redes sociales. El club mostró su satisfacción el “gran ritmo de renovaciones” en una campaña que ha suscitado el rechazo general de la afición celeste y la reprobación de la Federación de Peñas, que remitió un escrito al club para pedirle que retirarse la obligación de pagar 50 euros por conservar la antigüedad y el asiento.

El Celta insistió ayer en las ventajas de la campaña “en comparación con otros equipos de Primera” , a pesar de que la condición de abonado tan solo permite la posibilidad de comprar entradas para los partidos de Balaídos, si la situación sanitaria en algún momento lo permite, y el acceso gratuito para los partidos del filial en Barreiro, con un acceso máximo de 150 personas y descuentos en las tiendas del club.