La buena evolución experimentada en los últimos días por Emre Mor permite a los servicios médicos albergar cierto optimismo en torno a la posibilidad de que el atacante turcodanés pueda estar a disposición de Eduardo Coudet para el duelo de este viernes en San Mamés, donde el Celta tiene la oportunidad de encadenar por primera vez dos victorias esta temporada.

Mor sigue ejercitándose en solitario, pero no se descarta que muy pronto pueda reincorporarse al trabajo con el grupo. Las dos próximas sesiones de entrenamiento serán claves para conocer si el extremo de ascendencia turca puede ser mañana de la partida contra los de Gaizka Garitano.

Emre Mor sufrió una pubalgia durante el entrenamiento celebrado el pasado 5 de noviembre en A Madroa en la víspera del compromiso liguero contra el Elche. Lo que en principio se pensaba que iba a ser un problema de unos pocos días se ha prolongado más de lo esperado. Hasta la fecha se ha perdido tres partidos.

Queda por ver el papel que Emre Mor puede tener con Eduardo Coudet. El extremo turcodanés tuvo un destacado rol en los partidos de la pretemporada, aunque su protagonismo se diluyó un tanto durante la competición, pues fue titular hasta la quinta jornada de Liga y luego ha actuado partiendo desde el banquillo. Mor presenta un perfil distinto al resto de atacantes del equipo y podría tener un papel relevante con el nuevo entrenador, que aprecia el talento y con el que todos los jugadores parten de cero.

Las buenas perspectivas de recuperación que presenta Emre Mor contrastan con el infortunio de David Juncà, quien la pasada semana volvió a lesionarse de gravedad en el hombro derecho. El lateral catalán, que ha vivido un calvario de lesiones desde su llegada al Celta, será sometido en las próximas horas a una resonancia magnética para determinar el alcance del problema. A la espera del resultado de la prueba, los servicios médicos del Celta ya anticipan que probablemente tenga que pasar por quirófano.

Por lo que respecta a Kevin Vázquez, la recuperación del lateral nigranés ha superado con creces los plazos previstos. Al canterano se le diagnosticó el pasado 30 de septiembre una rotura fibrilar en el gemelo interno de su pierna derecha con una pronóstico de recuperación de entre cuatro y seis semanas. Transcurridas nueve, Kevin sigue al margen del grupo sin fecha de reaparición. La zona del desgarro muscular ha complicado, según los médicos, su rehabilitación.