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El Celta aprende a escalar

El equipo vigués, primero que remonta al Granada de Diego Martínez, agradece un planteamiento acorde con su idiosincrasia

Chacho Coudet, durante el partido contra el Granada.

Chacho Coudet, durante el partido contra el Granada. Ricardo Grobas

Al Celta se le había olvidado cómo darle la vuelta a un partido. La última remontada del conjunto celeste se produjo el pasado 2 de febrero en Balaídos contra el Sevilla. Iago Aspas y Pione Sisto, en el primer minuto del descuento, daban la vuelta al gol logrado por el marroquí En-Nesyri al poco que el balón echase a rodar.

Esta tendencia negativa se rompió el pasado domingo contra el Granada, un equipo que, bajo el mando del vigués Diego Martínez, se había mostrado intratable cuando se adelantaba en el marcador. Tanto, que el Celta fue el primero en remontarle un partido al preparador olívico después de 104 encuentros oficiales al frente del banquillo del cuadro nazarí.

La primera remontada del Celta en casi ocho meses se produce en un momento especialmente importante para el cuadro celeste, tras ocho encuentros consecutivos sin relación con la victoria, y de la mano de Eduardo Coudet, que ha reactivado el juego y la confianza del grupo con una atrevida propuesta de juego que, a falta de los ajustes que aún requiere, parece encajar a la perfección con la idiosincrasia de este equipo.

Así lo cree, al menos, el excéltico Roberto Trashorras, que ve mucho de la mano del nuevo técnico en la mejoría experimentada por el Celta, no solo el domingo frente al Granada, sino también en el anterior compromiso contra un rival de tanto fuste como el Sevilla al que, pese la derrota, el equipo vigués presentó batalla con escaso tiempo para digerir la propuesta de su nuevo técnico. “El Celta necesitaba una idea de juego acorde al perfil de jugadores que tiene y que, en el caso de Óscar, a pesar de la escuela de la que venía, a mí me faltó ver. No plasmó, por lo menos, lo que yo creo que necesitaba el Celta. Ahora, con Coudet, al menos hemos visto un equipo mucho más valiente, que aprieta más arriba y lleva el control del partido. Pero sobre todo que hace muy partícipe de esa idea a la gente con más talento”, expone el lucense, que actualmente ejerce como comentarista futbolístico en la Cadena Ser.

Esta nueva forma de jugar ha fortalecido la otrora minada confianza de los futbolistas celestes. “Cuando estás abajo, la única forma de darle la vuelta al marcador es ser protagonista. Cuanto más tires contra la portería rival, más fácil será marcar hasta que la dinámica cambie. Al Celta le interesa este sistema porque tiene jugadores para ello”, incide Trashorras. “El resultado es difícil de prever. Lo más importante es lo que haces para conseguir ese resultado. Y si tienes jugadores como Aspas, Denis, Brais o Nolito, tienes que sacarle provecho. Y estos jugadores ganan en confianza cuando el partido está donde ellos quieren”, precisa. Y remacha: “Esa presión tras pérdida es fundamental porque estos jugadores tienen que hacer esfuerzos cortos. No puedes estar replegadito y tener a Denis, por un decir, corriendo detrás de la pelota durante 60 minutos. Necesitas tener el balón y, si es posible, en campo contrario. Hay que ajustar mejor en las pérdidas, pero en el momento en que esto se ajuste el Celta será un equipo mucho más fiable”.

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