La derrota en Sevilla (4-2) ha empeorado la situación del Celta en la clasificación general de Primera División, en la que figura como colista, con 7 puntos en diez jornadas. Es el peor arranque de los célticos en la máxima categoría desde 1985, pero el cambio de entrenador ha dejado brotes verdes tras el estreno en la dirección técnica de Eduardo Coudet para afrontar el futuro inmediato con mayor optimismo que cuando los célticos se movían en puestos más altos, pero sin un patrón de juego claro y sin poder despegarse de la zona de descenso. Pese al tropiezo en el Sánchez Pizjuán –octava jornada sin ganar–, los de Coudet dominaron durante buena parte del partido a un rival poderoso, que disputa la Champions y es el vigente campeón de la Liga Europa, además de remontar el gol inicial de los locales. La apuesta por jugar con la defensa adelantada, presionar al rival muy arriba, circular el balón con velocidad para atacar con premura y sumar muchos efectivos en la fase ofensiva ha gustado a los técnicos y exjugadores consultados por este diario, pero no olvidan que el Celta ocupa ahora mismo la última posición y que la competición no concede mucho margen para trabajar en profundidad los conceptos tácticos del nuevo entrenador. Los momentos de buen juego en Sevilla y el positivo comportamiento de muchos de los jugadores transmiten optimismo sobre el futuro del equipo a Iago Bouzón, Toni Otero y Moncho Carnero. Aparecen las dudas en los tres al abordar si el equipo será capaz de asumir el gran esfuerzo físico que requiere la exigente presión que intentará aplicar el ‘Chacho’ Coudet para desactivar a los adversarios.

“El equipo en Sevilla me gustó bastante en algunas fases del partido. El gran problema es que para la idea que plantea Coudet hace falta estar bien a nivel físico y el otro día faltó gasolina. Es una idea de juego mucho más exigente a nivel físico y a día de hoy los jugadores no están preparados, por lo que se vio el otro día. El equipo estuvo bien, aunque le fallaron las fuerzas para poder llegar a esos últimos minutos sin perderle la cara al partido y conseguir sumar algún punto. Vemos ciertos cambios, otro tipo de presión, más intensa, pero que hay que adaptarse a ello”, señala Bouzón, exjugador del Celta.

La intensidad con la que jugó el Celta también es lo que más destaca Toni Otero, exdirector de A Madroa. “Se vio otra actitud, una presión más alta y que hay jugadores que han rendido mejor. ¿Qué ha cambiado?, sobre todo que se aplica una presión alta, una concepción distinta de concebir el fútbol, pero es muy pronto para analizarlo porque hay jugadores, algunos de los internacionales, que ni siquiera han podido entrenar con Coudet”.

Para Carnero, segundo entrenador del Celta con varios técnicos, la presión es un aspecto positivo pero lamenta que el equipo celeste continúe encajando muchos goles, que le convierten en el más vulnerable de la categoría: 19 tantos recibidos en diez jornadas, casi dos de media por partido. “Hay dos lecturas de ese partido. Una positiva, que el equipo trabajó con más intensidad, pero eso también es lógico porque con nuevo entrenador todos los jugadores intentan demostrarle que quieren jugar. El equipo estuvo mejor e incluso fue merecedor de un resultado positivo, pese a que le sobraron los diez primeros minutos. Después hubo una corrección del sistema (doble pivote con Tapia y Denis) y el equipo se comportó bien, incluso se puso por delante en el marcador. Pero después tuvo los típicos fallos defensivos que les costaron goles. Ese no solo es un problema de los defensas sino que el grupo en general no defiende bien. Para mí, hay que mejorar el aspecto defensivo, es el primer trabajo que tiene que hacer el nuevo entrenador”, sostiene.

Carnero ve complicado el futuro inmediato del Celta, “pero tiene que aprovechar este mes porque se enfrenta a rivales de su mismo nivel para sacar la cabeza del pozo”.

Otero se muestra optimista, pese a la clasificación del Celta: “La realidad es que el equipo está último. Tenemos la esperanza de que esto cambie. Ojalá que la dinámica siga siendo la misma que en Sevilla. Si juega como el sábado, el equipo tendrá muchas más opciones de salir adelante que antes”.

Para Bouzón, “cualquier idea requiere cambios, sobre todo cuando hay modificaciones s tácticas importantes. Y el Celta no tiene ahora mismo ese tiempo necesario para poder expresar esa idea en su máximo nivel. Hay que esperar, pero creo que la idea es válida. El camino a seguir es lo que se pudo ver en Sevilla, creo que es una idea muy válida”, reitera.

“Hay que mejorar el aspecto defensivo, es el primer trabajo que tiene que hacer el nuevo entrenador”

Moncho Carnero

El plan de Coudet transmite optimismo

El plan de Coudet transmite optimismo

“En Sevilla se vio otra actitud, con una presión más alta y que hay jugadores que han rendido mejor”

Toni Otero

El plan de Coudet transmite optimismo

El plan de Coudet transmite optimismo

“El camino a seguir es el de Sevilla, pero el Celta no tiene tiempo para expresar esa idea al máximo nivel”

Iago Bouzón

El plan de Coudet transmite optimismo

El plan de Coudet transmite optimismo