El Celta Zorka Recalvi vuelve esta mañana al pabellón de Navia, de nuevo a puerta cerrada, para disputar la octava jornada del campeonato de Liga. Será ante el Barakaldo, equipo que tiene pendiente por disputar un partido, pero que a pesar de eso tiene una derrota más que las viguesas, por lo que sumar la victoria tendrá para el equipo entrenado por Cristina Cantero un valor doble.

Será la primera vez en la temporada que el equipo céltico juegue en Navia un domingo por la mañana, y la explicación viene dada por la semana que pasó el equipo, con dos partidos importantes en tres días y con cerca de mil trescientos kilómetros subidas a un autocar, por lo que la necesidad de tener un poco más de descanso llevó a hacer este cambio.

El equipo entrenado por Cristina Cantero viene de ganar el partido que tenía pendiente de la primera jornada, ante un rival directo y en su terreno, lo que sin lugar a dudas “le da a las jugadoras más confianza y solidez, confirmando que el trabajo que estamos haciendo es bueno, aunque tal y como está la competición podemos ganarle a cualquiera y también podemos perder con cualquiera”.

La entrenador viguesa cuenta “con algunas jugadoras con molestias, ya que van a ser tres partidos en una semana con un viaje largo. La que más preocupa es Celia, pero vamos a ver si conseguimos recuperarla para un partido importante como es este.

Sobre el rival de esta mañana, el Barakaldo, la entrenadora del Celta Zorka Recalvi indicó que “es un partido complicado, como todos. Ellas no tienen nada que ver con el equipo de la temporada pasada. Han apostado por la juventud, con el toque de experiencia de Chachrour y Uchendo. Es un equipo con mucho talento, bien dirigido desde el banquillo, que utiliza varias defensas alternativas con buenos sistemas de ataque. No va a ser fácil. Nosotras vamos a tener que controlar el rebote, no perder balones ya que esas acciones nos crean después muchos problemas y debemos intentar llegar al final del partido como el martes pasado.