La decisión del Celta de cobrar 50 euros a sus abonados por conservar el asiento y la antigüedad sin apenas contraprestaciones sigue levantando polvareda en la afición celeste. El malestar expresado estos días por el celtismo en las redes sociales subió ayer de tono con la carta contra la campaña de abonados remitida por la Federación de Peñas al club. En una dura misiva, la primera en la historia del colectivo contra una campaña de abonados, los aficionados celestes rechazan la medida, que consideran “desproporcionada” y piden al club que recapacite y retire la medida. Las peñas califican de “chantaje” que se pueda perder la antigüedad y la butaca si no se renueva el carné.

Las peñas acusan al Celta de “no ser comprensivo” con “la grave situación económica y social”, con creciente pérdida de puestos de trabajo y gente sujeta a ERTE, y piden que los 50 euros que el club exige por el abono se descuenten de la campaña de la próxima temporada o bien no se pierda la antigüedad y el asiento que caso de no renovar. “Sentimentalmente sería un golpe muy imperante para los aficionados, sobre todo para los que llevan muchos años consecutivos haciéndose con su carné”, afirman.

Los aficionados consideran además el lanzamiento inoportuno, por la imposibilidad de que los aficionados regresen a Balaídos” y en un momento en que la situación deportiva ha propiciado el relevo en el banquillo por los malos resultados del equipo. “Es lo peor para movilizar a la masa social celeste”, señala el escrito.

La Federación de Peñas, por último, pide al Celta que ponga en valor el hecho de que “los aficionados siempre apoyaron al club cuando lo necesitó” y le reclaman un gesto hacia ellos que, considerando la buena salud financiera de la entidad, “no supondría una carga extraordinaria para sus arcas”.

No es el Celta el único club de Primera División que exige a sus abonados un pago por conservar la antigüedad y la butaca con escasas contraprestaciones como descuento en tiendas o promociones. Equipos como el Elche, el Osasuna o el Atlético de Madrid han buscado fórmulas parecidas. El conjunto navarro y el ilicitano son los que más cobran ya que han establecido un pago de 80 euros (en la categoría adultos en el caso de los alicantinos) . El Atlético pide entre 29 y 58 euros por renovar el carné de socio, distinto de abonado (que queda en suspenso), pero este pago por hacerse socio, que no da derecho de asistencia a los partidos, ya existía ante de la pandemia.

El Deportivo Alavés, que este año celebra su centenario, ha mantenido los precios de los abonos de la pasada temporada, a pesar de que no existe certeza de que el público regrese a los estadios este curso. El noventa por ciento de sus abonados del equipo vitoriano han renovado.

En el polo opuesto se encuentra el Getafe, que no cobrará nada a sus abonados por la asistencia a los partidos esta temporada en el caso de que el fútbol pueda volver a los estadios. El presidente azulón, Ángel Torres, anunció la medida en el mes de mayo pasado.

La mayoría de los clubes, entre los que se cuentan el Real Madrid, el Valencia, el Granada, el Alavés, el Sevilla, el Valladolid, el Huesca o el Levante, sin embargo, han dejado en suspenso la campaña a la espera de cómo evoluciona de la pandemia y si será posible en algún momento de la temporada que el público regrese a los estadios.

Otros clubes, como el Barcelona o el Betis, han buscado fórmulas alternativas. Ambos mantienen los precios de los abonos, descontando la parte proporcional por cada partido al que no se pueda asistir. Dicho descuento se aplicará a los partidos de la temporada 2021-22.

En el caso del conjunto azulgrana, hasta se establecen cierta pautas en caso de que los partidos dejen de cerrarse a puerta cerrada reservando el 85 por ciento del aforo permitido para los abonados y el 15 por ciento restante para venta de en taquilla.

El Villarreal ha buscado su propia fórmula. El equipo castellonense ofrece a sus abonados tres opciones para la renovación del abono: un descuento del 60 por ciento (que alcanza el 75 por ciento en el caso de que el abonado esté sujeto a un ERTE); devolución del 30 por ciento si no renueva su carné la próxima temporada; o descuento del 20 por ciento. Esta última posibilidad solo se aplica a las altas de esta temporada.

El Cádiz, mientras, no cobra a los abonados que asistieron a todos los partidos antes de la pandemia y establece amplios descuentos (hasta del 75 por ciento) para los que faltaron a algunos de ellos. Las altas de este año, sin embargo, pagan el abono íntegro.

Finalmente, tres de los cuatro equipos vascos, el Athletic, la Real Sociedad y el Eibar todavía no han tomado una decisión con respecto a la campaña, ya que en los tres clubes solo existe la figura de abonado de año, con vigencia entre los meses de enero y diciembre.

20.000 abonados han renovado en el Deportivo con las mismas condiciones

La campaña de abonados 2020-21 ha tenido una aceptación muy diferente en el Deportivo, a pesar de que el club herculino ha establecido las mismas condiciones que el Celta para la renovación de los carnés con el equipo en Segunda División B. Lejos de tener un efecto negativo, la afición del Deportivo no ha puesto reparos al pago de 50 euros por el abono. Más de 20.000 abonados han renovado sus carnés, a pesar de la pérdida de la categoría. De estos 20.000 carnés, cerca de 4.000 se han dado de alta este temporada. Una de las diferencias es que en Segunda División B sí está permitida la asistencia a los partidos, si bien para ello es necesario pagar entrada, cuyo precio se establece por categoría. No obstante, este curso solo se pudo asistir al primer partido de Liga en Riazor, al que acudieron unos 3.000 abonados. Tras el recrudecimiento la pandemia, los aficionados blanquiazules no han podido volver al estadio coruñés.