Sergio González avanzó ayer en rueda de prensa telemática, que "habrá cambios" en el once titular con respecto al último encuentro ante el Betis, para volver a recuperar las sensaciones perdidas, sobre todo, en el plano defensivo. La baja de Weissman para este partido, por una cuestión religiosa, junto al hecho de que Marcos André, aunque ya ha podido entrenar con normalidad, "no está para 90 minutos", hará que se vuelva a apostar por un delantero y dos medias puntas. El técnico blaquivioleta restó, no obstante, importancia a las bajas -tampoco cuenta con Jordi Masip, El Hacen, Alcaraz, Joaquín, Moyano, Sekou y Kiko Oliva- que va a presentar su equipo. "No hay que fustigarse, hay que actuar como se pueda, y fuera de casa encontrar el hábitat, porque en casa contamos con las carpas y es diferente", precisó.

Sergio aspira a corregir errores ante el Celta y no volver a mostrar un equipo "desestructurado y desorganizado" en defensa. Por tanto, "cero dudas y total confianza" en que se va a hacer un buen partido ante un Celta que es "un rival importante, con futbolistas de nivel, con Murillo bien cerrado en defensa, Tapia en el medio centro dando equilibrio, la imaginación de Denis Suárez o la conexión Aspas-Nolito, que se retroalimentan".

"El Celta va alternando su sistema y cambia el 4-3-3 por el 4-4-2, cuenta con buenos laterales y el factor diferencial de Iago Aspas, un jugador que entiende bien el fútbol y que tiene inteligencia y visión de juego", detalló el preparador blanquivioleta.