Otra buena noticia del Celta en lo que va de pretemporada es el resurgir de Emre Mor, a quien el club ha dado la oportunidad de poder quedarse en la plantilla después de intentar buscarle una salida tras sus reiterados fracasos desde que en 2017 firmó por el equipo vigués. El turcodanés fue el más destacado del debut veraniego ante el Oviedo. Óscar García quiere que el jugador también mejore en actitud, dentro y fuera del campo. Mor ha apostado fuerte por esta temporada, poniéndose en manos de un preparador físico y de un mentalista personales, con las que ya trabajó durante el verano en Dinamarca.

"No hago lo que hago para demostrar a los que no creen en mí que están equivocados, sino para que los que sí creen en mí se sientan orgullosos", reflexionaba Mor en las últimas horas en las redes sociales. El jugador se recupera de la contusión muscular sufrida el jueves y el miércoles se le presenta otra oportunidad de demostrar que puede ser muy útil en el Celta.