La presencia de Santi Mina trabajando con el grupo fue la principal novedad en el entrenamiento que la plantilla del Celta realizó ayer. El atacante se puso a las órdenes de Óscar García después de haber superado satisfactoriamente las últimas pruebas de coronavirus que le realizaron los servicios médicos del club gallego.

Santi Mina y Brais Méndez, que se unió al grupo el pasado 25 de agosto, fueron los únicos dos futbolistas que dieron positivo en las pruebas PCR realizadas a toda la plantilla antes del inicio de la pretemporada.

No obstante, el día de la vuelta de Méndez se conoció que el portero Sergio Álvarez, que se encuentra recuperándose de la grave lesión que sufrió a finales del pasado campeonato, dio positivo en los segundos PCR realizados a la plantilla, por lo que ha sido aislado en su domicilio.