18 de agosto de 2020
18.08.2020
Faro de Vigo

Óscar aumenta la exigencia

El entrenador del Celta sube la carga de trabajo al programar once entrenamientos durante la semana en A Madroa

18.08.2020 | 00:57
Óscar García y Quique Sanz, ayer, en A Madroa.

El Celta ha vuelto a la actividad en A Madroa después de completar la primera semana de trabajo de la pretemporada y disfrutar de la jornada dominical de descanso. Óscar García ha programado once entrenamientos para esta semana, en la que los futbolistas volverán a disponer de un día de fiesta y cinco con dobles sesiones de trabajo: mañana y tarde. El club espera que hoy se incorporen a los entrenamientos con el grupo Emre Mor y el reciente fichaje Miguel Baeza, centrocampista que procede de la cantera del Real Madrid.

El entrenador del Celta ha trabajado en los últimos días con 28 futbolistas, teniendo en cuenta que Santi Mina y Brais Méndez tuvieron que abandonar la actividad con el grupo al confirmarse sus positivos en los test PCR de coronavirus. El atacante vigués y el centrocampista mosense no se reincorporarán al grupo hasta que sumen dos negativos consecutivos en las pruebas de control de la pandemia.

El equipo celeste arrancó ayer la semana con una doble jornada de trabajo en la que la carga física fue en aumento con respecto a los primeros días de pretemporada. Los preparadores físicos Quique Sanz y Alex Andújar tomaron el protagonismo en las sesiones, que se repetirán hoy a las 10 y a las 17:30 horas. El miércoles, el entrenamiento se reduce a la sesión matinal, para volver los tres días siguientes con doble turno de trabajo. El domingo llegará el descanso para unos jugadores que por el momento desconocen las fechas para el arranque de la temporada y si en este periodo de preparación podrán disputar algún partido amistoso. El club ha reconocido que tiene apalabrados choques con el Sporting de Gijón y el Oviedo, aunque la inexistencia de protocolos sanitarios ponen en peligro estas citas de pretemporada.

Con la llegada de Emre Mor y de Miguel Baeza, el técnico catalán volverá a disponer de treinta jugadores, entre los que se encuentran nueve canteranos del filial y del juvenil.

Como ya ocurriera tras el confinamiento por el coronavirus, las instalaciones de A Madroa permanece blindadas y se prohibe el acceso a personas ajenas al equipo celeste, que desde su vuelta al trabajo ya ha realizado un par de pruebas de control de la Covid-19. El primero se llevó a cabo días antes de que concluyeran las vacaciones y en el mismo se produjeron los positivos de Brais Méndez y de Mina, que se mantienen aislados en sus domicilios. No podrán regresar a la actividad con el resto de la plantilla hasta que encadenen dos test PCR negativos. Mientras tanto, Óscar García aumenta la carga física en los entrenamientos de un Celta que prepara en A Madroa la temporada próxima.

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