16 de agosto de 2020
16.08.2020
Faro de Vigo

La batalla de la mediapunta

Con el fichaje de Miguel Baeza el Celta aumenta la competencia en la mediapunta y vuelve a dejar algo más desprotegidas las bandas

16.08.2020 | 00:44

El Celta hizo oficial ayer la llegada de Miguel Baeza que deja el filial del Real Madrid y se compromete con los vigueses para las cinco próximas temporadas. Una clase de fichaje sorprendente, que seguramente no estaba en la primera lista de prioridades realizadas tras lograr la permanencia, pero que en Príncipe han visto como una buena oportunidad con un mínimo riesgo financiero (el club paga dos millones por el cincuenta por ciento de su propiedad y la ficha de Baeza será una de las más bajas de la plantilla).

Deportivamente el fichaje de Miguel Baeza encierra algunas claves interesantes y ciertas interrogantes sobre el Celta que podemos esperar cuando la temporada arranque a finales del mes de septiembre. El mediapunta, un especialista en jugar por detrás del delantero y por delante de los pivotes, refuerza una posición que el Celta apenas ha utilizado en sus últimas temporadas (el 4-3-3 ha sido el esquema más utilizado). Denis Suárez y Brais Méndez, dos futbolistas que por su naturaleza han nacido para ocupar esta misma posición, han tenido que acomodar su juego a otras posiciones para ganar presencia en el equipo. Hemos visto a ambos de forma repetida ocupar tanto la banda derecha como la izquierda. Ahora llega a la plantilla otro mediapunta con lo que puede intuirse que esta temporada existe la posibilidad de que Óscar García esté planeando jugar con un futbolista en esa posición y apartar de su lado el 4-3-3. Una buena noticia para todos ellos porque podrían regresar al lugar del campo donde mejor puede explotar sus condiciones aunque la competencia entre ellos será importante.

De todos modos, la llegada de Miguel Baeza afecta especialmente a Brais Méndez, el futbolista que acaba de firmar su renovación con el Celta y que en las últimas temporadas ha visto frenada su progresión. El exmadridista es el futbolista más parecido al de Mos que hay en la plantilla. Por sus condiciones y por la posición que ocupa en el campo. Porque Baeza y Brais son mediapuntas puros, zurdos, futbolistas con capacidad para la asociación y que, en condiciones normales, ayudarán estadísticamente al equipo por su habilidad para pisar el área rival y encontrar la portería. Y la segunda posición en la que podrían encontrar acomodo es en la banda derecha. Ahí ha jugado Brais muchos días y seguramente en función de las circunstancias le volveremos a ver. Sucederá algo similar con Baeza que en el filial del Real Madrid ha ocupado muchas veces ese sitio por su habilidad para trazar diagonales para buscar asociaciones o pases con su pierna izquierda. De ello se concluye que el cordobés será la competencia más directa que tendrá Brais en un futuro inmediato por un sitio en el equipo. Un mensaje también que le hace llegar el club, algo preocupado por el estancamiento que ha vivido en las últimas temporadas y que le obligarán a dar un paso adelante.

Otra cuestión que queda en el aire del Celta es qué sucede en las bandas donde en los últimos ejercicios ha echado de falta la presencia de futbolistas que ocupasen ese puesto de forma natural. Muchos futbolistas han pasado por ahí, pero la mayoría de ellos se han sentido incómodos en ese traje y eso ha terminado por lastrar las posibilidades del club vigués. El club tenía claro que debía reforzar esa posición este verano. Llegaron Nolito (antes de que finalizase la anterior temporada) y Alvaro Vadillo. Durante mucho tiempo se manejó la posibilidad de traer otro especialista de banda. Pero finalmente el club ha apostado por otro mediapunta y aparta la idea de fichar a un nuevo extremo. Se confía en la versatilidad de Vadillo (que puede jugar en ambos costados como ha demostrado en el Granada a las órdenes de Diego Martínez) y se observa con expectación a ver si es cierto el propósito de enmienda que ha hecho Emre Mor, a quien el club ha decidido concederle una última oportunidad antes de asumir definitivamente que el dinero invertido en su fichaje es el mayor error de su historia reciente. De este modo, el Celta quedaría ya confeccionado en su línea de ataque solo a la espera de que llegue el delantero centro, una posición que será determinante en el futuro del club porque el equipo necesita con urgencia alguien que se reparta con Iago Aspas la tarea goleadora en el equipo.Las miradas del club se centrarán ahora en la contratación del mediocampista y de los defensas (laterales y centrales) que faltan para dar por cerrada la plantilla. Un trabajo que seguramente se extenderá durante varias semanas en medio de un mercado muy paralizado en estos momentos..

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