Con Jorge Sáenz ha surgido una duda en las últimas horas por el deseo de Javi Gracia, nuevo entrenador del Valencia, de ver de cerca a todos los futbolistas que el club ché tiene cedidos en diferentes clubes. Bajo esa premisa, el conjunto de Mestalla intentaría recuperar al central que tiene cedido en Vigo hasta junio de 2021.

Hay un problema para que se pueda dar esta posibilidad y es que en el acuerdo firmado la pasada temporada para el préstamo del defensa ambos clubes incluyeron la posibilidad de romper la cesión y que el futbolista regresase a Valencia a cambio de tres millones de euros, una cantidad que se antoja demasiado elevada teniendo en cuenta que Javi Gracia solo quiere examinarle de cerca.

Hace unos meses ya se dio una posibilidad similar cuando Ezequiel Garay -uno de los futbolistas a los que el Valencia quiere dar salida- se lesionó en el mes de enero y los de Mestalla se plantearon la posibilidad de repescar a Sáenz que apenas estaba teniendo protagonismo en Vigo. El Celta en esa ocasión no se movió y exigió el pago de los tres millones de euros para romper la cesión y finalmente Sáenz se quedó en el club vigués aunque siguió sin tener muchas oportunidades. La situación en verano puede ser diferente y tal vez el Celta ahora vea con mejores ojos esa operación e incluso rebaje en algo la posible indemnización al Valencia por romper el acuerdo de cesión por dos temporadas que firmaron hace solo un año. En ese caso el Celta tendría que buscar otro central en el mercado, además de Murillo.