25 de julio de 2020
25.07.2020
Faro de Vigo

Los diez mejores goles del Celta de la temporada 2019-2020

Seleccionamos los mejores tantos entre las 37 dianas que marcó el equipo celeste esta campaña

25.07.2020 | 20:25
Los jugadores del Celta se abrazan en la celebración de uno de los goles de la temporada. // R. Grobas

Hace una semana que terminó la temporada para el Celta. Un curso que en el mes de agosto prometía brindar emociones fuertes al celtismo y no defraudó a pesar de que no fuesen las emociones deseadas. La llegada de Mina, Denis, Rafinha o Pape devolvieron la ilusión a una afición que venía de sufrir por la permanencia. La hinchada se relamía los dedos ante las combinaciones que los jugadores con ADN celeste podrían elaborar en Balaídos. El 'fútbol de salón' como camino para retornar a Europa. Pero el sueño se tornó en pesadilla. Al Celta le costó mucho más de lo esperado hacer su juego y todavía más hacer goles. Al final fueron 37 dianas, el peor registro anotador desde la 2012-2013, la temporada del regreso del club a Primera en la que también se logró una salvación agónica en la última jornada. Pero entre los 37 goles que el Celta ha marcado esta campaña hay auténticas obras de arte que quedarán en la memoria colectiva del celtismo. Estos son los diez golazos que hemos elegido como los mejores del curso. Los hemos clasificado por orden cronológico.

La espuela del 'Toro' Fernández

Gabriel 'Toro' Fernández aterrizó en Vigo con la difícil misión de reemplazar a Maxi Gómez. El uruguayo contó con muy pocas oportunidades sobre el césped, pero en la segunda jornada se inventó un remate de dibujos animados para tumbar al Valencia. Ese fino toque con la espuela tras la asistencia de Denis fue el primer y único gol del ariete.


Denis culmina una jugada de alta velocidad

Denis Suárez fue una de las sensaciones de LaLiga durante las tres primeras jornadas antes de caer lesionado. Durante ese tiempo fue el futbolista que más regates completaba de la competición. En el Sánchez Pizjuán, en el minuto 81 le marcó a su exequipo, el Sevilla, un tanto que le dio un punto a los vigueses. La jugada entre Santi Mina y el de Salceda se gesta en décimas de segundo antes de que Denis defina con soltura frente al portero hispalense.


Olaza destapa su cañón

Falta a favor del Celta en la frontal del Camp Nou. Perfecta para un zurdo. Pero esa tarde no lanzó Iago Aspas, como venía siendo habitual, sino que lo hizo Lucas Olaza. El lateral ejecutó un libre directo de manual que se coló por el ángulo de la portería defendida por Ter Stegen. La diana del uruguayo y la valentía del Celta de poco sirvieron frente al Barça de Leo Messi, que goleó a los vigueses en el estreno de Óscar García en el banquillo.



Aspas se cuela por donde parece imposible


El delantero de Moaña terminó la temporada lejos se sus guarismos de años anteriores. Entre sus catorce tantos está el que le marcó al Leganés en Butarque para acercar al Celta en el marcador cuando todo parecía perdido. Los vigueses, con un jugador menos por la expulsión del 'Toro' y perdiendo 3-1, a punto estuvieron de rascar un punto. La remontada en la que nadie creía la trató de empezar Aspas cuando se coló entre toda la defensa del Leganés y con un sutil toque con la puntera cruzó el esférico lejos del alcance de Cuéllar.


Rafinha asiste, Aspas ejecuta

Había nerviosismo aquella tarde de febrero en Balaídos. Los vigueses, en posiciones de descenso, necesitaban ganar ante el rocoso Sevilla de Lopetegui que había tomado la delantera en los primeros compases del encuentro. Pero a falta de 12 minutos para el final Rafinha encontró un pasillo para conducir la pelota por el carril del ocho justo a tiempo para filtrar un gran pase a Aspas, que sorteó la salida de Vaclík y marcó casi sin ángulo.


Pione Sisto hace explotar Balaídos

El Celta-Sevilla de la jornada número 23 iba a tener un desenlace épico. Después de ir perdiendo todo el partido, los vigueses achuchaban a los andaluces espoleados por el empate de Aspas. El delirio llegó en el descuento cuando Pione Sisto recogió un pase de Okay y puso el disparo cruzado perfecto para sacar a los celestes de posiciones de descenso.


Denis y Mina enmudecen el Bernabéu

El Celta ha sido un dolor de muelas para los equipos de la parte alta de la tabla. Los vigueses perdieron infinidad de puntos frente a sus rivales directos, pero casi siempre consiguió rascar en los escenarios más difíciles. En el Santiago Bernabéu el campeón sudó para remontar el tanto inicial de Smolov y cuando parecía que el Real Madrid iba a sumar otra victoria apareció Denis en la frontal para agitar su varita mágica para servir a Santi Mina el tanto del empate. El pase de Denis fue una genialidad, pero el desmarque y la definición de Mina son perfectos.


Rafinha limpia las telarañas

Si después del partido en Balaídos contra el Alavés le dicen al celtismo que iba a terminar sufriendo lo que sufrió no se lo hubiese creído. Aquel día el Celta parecía que iba a despegar y que ya nadie iba a poder atraparle. La goleada (6-0) frente al Alavés fue el mejor partido de los celestes en todo el curso. Salió todo. Y en ese encuentro brilló con luz propia Rafinha, que solo necesitó media parte para hacer dos goles. El primero de ellos fue un disparo de esos que se ensayan diez mil veces durante los entrenamientos. Una rosca preciosa desde la frontal que se coló por la misma escuadra.


La rosca imposible de Aspas

En algunas tertulias deportivas todavía siguen debatiendo si la barrera estuvo mal colocada, si Griezmann se apartó, si Ter Stegen hizo la estatua... Lo realmente cierto es que Iago Aspas frotó nuevamente la lámpara del genio y marcó uno de los mejores goles de libre directo del año. El moañés le dio tanto efecto al lanzamiento de falta que el balón pasó por fuera de la barrera y entró pegado al palo de la portería del Barcelona. Un tanto que al Celta le valió para empatar frente a los culés en Balaídos.



La 'Beltraninha'


Algunos de los mejores goles que se han marcado a lo largo de la historia tienen un gran componente de suerte. Aunque como dijo Fran Beltrán al término del choque contra el Atlético de Madrid, "hay que trabajar" para tener esa fortuna. El centrocampista celeste anotó uno de los goles de la temporada con una combinación a partes iguales de intención y chiripa. Su remate al primer toque describió una parábola inmejorable para superar a Oblak y colar el balón por la escuadra. Con su diana el madrileño otorgó un punto al Celta ante los colchoneros.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook