El parón liguero ha frenado las buenas sensaciones que había logrado el Celta antes de la locura del Covid-19, cuando venía de encadenar cinco partidos sin perder. Por entonces, todo parecía que las posiciones bajas no eran para el conjunto vigués, pero hoy ha vuelto a las andadas. Cero tiros a puerta, solo cuatro remates y una defensa que se ha resquebrajado por todos los lados, con la salvedad de Rubén Blanco. El Villarreal, cabezudo durante todo el choque -efectuó 16 golpeos entre los tres palos-, consiguió su premio, merecido, en el minuto 91 con un gol de Manu Trigueros tras una jugada de carambola precedida de una grosera pérdida de balón de Pione Sisto.

"Coma sempre, o de sempre", eso habrá pensado hoy la parroquia celeste, desplazada de un Balaídos triste y vacío -por primera vez en competición oficial, según la cuenta de Twitter 'Afouteza e Corazón'- a los bares y hogares -aunque la realización de la televisión simuló público en las gradas y cánticos-. Ya desde el inicio, los 'groguets' dominaron de cabo a rabo todas las acciones de juego y líneas del terreno, pero una y otra vez se hallaron con un Rubén Blanco inconmensurable, el único que hoy ha estado a la altura. La primera intervención, en el minuto 14, tras un disparo de Cazorla dentro del área local. Solo 180 segundos más tarde, llegaba el segundo arreón, en las botas de Vicente Iborra, también menospreciado por el mosense. Una nueva réplica, en el 21, esta vez salvada con el pie a tiro de Paco Alcácer desde el flanco derecho; y otra más, al filo del descanso posterior a un testarazo de Gerard Moreno que terminó por anularse por fuera de juego.

Se sucedían las amenazas del Submarino Amarillo mientras el Celta se iba ahogando poco a poco, aturdido y desordenado. No daba encontrado la tecla, se parecía a cada instante más y más a aquel equipo con el que se topó a su llegada Óscar García -de hecho, la de esta tarde supuso la primera derrota del sabadellense en su feudo-: nulo en defensa, a pesar de contar con Jeison Murillo, y pobre en ataque, con un Santi Mina desaparecido, un Iago Aspas frustrado al que no le salió nada y la apuesta de un Juan Hernández que no surtió efecto. El otro as en la manga, Pape Cheikh, tampoco cumplió las expectativas.

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Las mejores imágenes del Celta - Villarreal (también en los bares)

No fue hasta el minuto 35 cuando los celestes lograron asustar a Sergio Asenjo por vez primera con un zapatazo de Rafinha Alcántara, que no fue de los peores, desde la media luna del área, pero que se marchó lamiendo el palo largo.

Tras la reanudación, la escuadra de Príncipe pasó a defensa de 3 con la entrada de Joseph Aidoo y Okay Yokuslu por Juan Hernández y Pape. Poco mejoró la escena, y solo por momentos. En el 66, otra vez, Rubén Blanco volvía a salvar a los suyos con una buena estirada a un golpeo de Samu Chukwueze. En zonas altas, el despliegue era prácticamente nulo, con alguna que otra tímida internada que acabó por apagar la poca ilusión del aficionado vigués.

El final no podía ser otro. El Villarreal, que había hincado los codos durante todo el choque, consiguió los tres puntos cuando más duele, en el 91. Una pérdida infantil de Pione Sisto en el medio campo, tras revolverse él solo, permitió que Chukwueze recogiese el cuero y se lo filtrase a Carlos Bacca, que se topó con Blanco, pero el esférico acabó de forma fortuita en las botas de Manu Trigueros para que, después de tropezar en Murillo, terminase dentro.

Con este resultado, el Celta vuelve a mirar hacia abajo con preocupación: es décimo séptimo con 25 puntos. El Espanyol, colista, hizo los deberes este mediodía tras vencer por 2-0 al Alavés y está a solo tres puntos de los vigueses. Los mismos suma en su casillero el penúltimo, el Leganés -que cayó frente al Valladolid por 1-2-. La frontera del pozo la marca el Mallorca, a uno solo del conjunto de Óscar García, que ya no puede caer al descenso vista la derrota de esta noche de los baleares ante el Barça por 0-4. El Villarreal, por su lado, se mantiene octavo en la tabla con 41 puntos, a solo dos de Europa.

El equipo vigués piensa ya en su próximo oponente, el Valladolid (miércoles, 19.30 horas, José Zorrilla) que se coloca actualmente seis puntos por encima.

Ficha técnica:

Ficha técnica:0 - RC Celta: Rubén Blanco; Hugo Mallo (Denis Suárez, min. 83), Néstor Araújo, Jeison Murillo, Lucas Olaza; Filip Bradaric, Pape Cheikh (Joseph Aidoo, min. 46); Santi Mina (Somolov, min. 81), Rafinha Alcántara (Pione Sisto, min. 58), Juan Hernández (Okay Yokuslu, min. 46); Iago Aspas.

1 - Villarreal CF: Sergio Asenjo; Mario Gaspar, Raúl Albiol, Pau Torres, Alberto Moreno; Moi Gómez (Manu Morlanes, min. 80), Zambo Anguissa, Vicente Iborra (Manu Trigueros, min. 66), Santi Cazorla (Carlos Bacca, min. 58); Gerard Moreno (Samu Chukwueze, min. 58), Paco Alcácer (Javier Ontiveros, min. 80)

Gol: 0-1, m.91: Manu Trigueros.

Árbitro: Valentín Pizarro Gómez (comité de Madrid). Amonestó con tarjeta amarilla a Pape Cheikh por parte del Celta; a Iborra por parte del Villarreal.

Incidencias: partido correspondiente a la vigésimo octava jornada de LaLiga Santander disputado en el estadio municipal de Balaídos a puerta cerrada debido a las restricciones provocadas por la pandemia del coronavirus. Se guardó un minuto de silencio antes del enfrentamiento en memoria de las víctimas del Covid-19. El capitán del Celta de Vigo, Hugo Mallo, se convirtió este sábado en el segundo jugador celeste con más encuentros en primera división, tras igualar los 226 que disputó Manuel Rodríguez Alfonso 'Manolo' y situarse a tan solo nueve del ruso Aleksandr Mostovoi (235).