Óscar García ha pasado página al último incidente con Pione Sisto, con el que cuenta para las once jornadas que restan de LaLiga porque el sabadellense se define como un entrenador que ofrece segundas oportunidades, después de advertir que el danés no actuó con maldad al saltarse el confinamiento en España para viajar a Dinamarca, y piensa que es un jugador que puede ayudar al equipo celeste en el complicado final de LaLiga.

"En eso se equivocó y así se lo dije. Hay que entender que viene de una cultura diferente, que ha tenido una educación diferente. Hay que entender y ponerse en la piel del jugador. Sabe que lo hizo mal, porque no respetó las normas, ya no solo del club, si no del confinamiento. Lo hablamos. Él ya recibió la multa del club. A partir de ahí, empezar a trabajar para ayudar al equipo a mantenerse en Primera", insiste Óscar García en referencia a Pione Sisto, a quien rescató de la suplencia al llegar al Celta.

El entrenador catalán confía en un futbolista que posee desborde y que ha aportado goles importantes como el de la última victoria ante el Sevilla en Balaídos. Óscar García ha intentado siempre mantener competitivo a un jugador de origen sursudanés con un peculiar comportamiento. De hecho, ha sumado 694 minutos con el sabadellense, convirtiéndose en un habitual en el once. "Pione me lo tomo como un reto. Es un jugador con unas características diferentes a todos los jugadores que tenemos. No tenemos otro parecido a él. Hay que entenderle por el bien del equipo. Yo soy de dar siempre segundas oportunidades, si no se hacen las cosas con maldad. Es un chico que no tiene maldad, pero tiene que seguir las normas que seguimos todos. Yo estuve en casa sin poder ver a mi pareja, ni a mis hijas, ni a mis padres. No pude ver a nadie y estuve dos meses aquí y en un piso en el que tampoco tengo salida. Si es así, es para todos", añade.