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El Celta vuelve al tajo a regañadientes

 El equipo vigués tiene a punto la logística de retorno a los entrenamientos, que ve con preocupación y serias dudas sobre la seguridad del protocolo

El Celta vuelve al tajo a regañadientes

El Celta vuelve al tajo a regañadientes

El Celta tiene a punto la logística para el retorno del equipo a los entrenamientos a mediados de la próxima semana. El club vigués se prepara sin embargo para volver al trabajo con muchas dudas de que el plan trazado por Javier Tebas para completar las once jornadas del campeonato que restan por disputase a partir de segunda o tercera jornada del mes de junio pueda llevarse adelante. El protocolo de vuelta a la competición diseñado LaLiga no convence al Celta, que se muestra "preocupado" por la salud de sus futbolistas, considera excesivamente duro el régimen de trabajo que se impone a los jugadores y cuestiona abiertamente que, en las actuales circunstancias, la temporada pueda concluirse en condiciones de igualdad para los todos equipos, sin contar con las numerosas dificultades de logística que plantea la organización del trabajo con plenas garantías de seguridad para deportistas y miembros del cuerpo técnico. Tanto los responsables del club como los jugadores, convienen en que la mejor solución sería que no se volviese a jugar.

Los test, el miércoles

El club ha señalado se el próximo miércoles, día 6 de mayo, como el pistoletazo de salida para la vuelta al trabajo. Tras recibirse ayer la autorización de Sanidad, en esta fecha está previsto que comiencen a realizarse las pruebas diagnósticas del coronavirus a los miembros de la plantilla y el cuerpo técnico celeste. Los servicios médicos del Celta realizarán un reconocimiento a los jugadores que incluirá una prueba de presencia de material genético del virus (PCR). Los positivos, incluso si son asintomáticos, no podrán iniciar la práctica deportiva. Los negativos podrán comenzar a entrenarse de forma individual.

El departamento médico celeste no prevé que se produzca ningún contratiempo, ya que la plantilla permanece aislada de sus domicilios desde el pasado 12 de marzo, dos días antes de decretase el estado de alarma y en este tiempo no han tenido contacto alguno con enfermos o personal sanitario.

11 de mayo, entrenamiento

Aunque el club no lo ha confirmado, el Celta retrasará el inicio de los entrenamientos individuales hasta comienzos a próxima semana. La fecha más probable es el lunes 11 de mayo, elegida por la mayoría de los equipos de Primera División. Los entrenamientos se realizarán en las instalaciones deportivas de A Madroa (que ya ha sido desinfectadas y acondicionadas para la práctica deportiva), por turnos. Los futbolistas trabajarán a las órdenes de un preparador físico respetando la distancia de seguridad, que ha quedado fijada en dos metros. En esta primera fase, el uso de guantes será obligatorio. Los jugadores mantendrán el confinamiento en sus respectivos domicilios.

Sisto y Smolov

Los dos futbolistas que se saltaron la cuarentena para regresar a sus respectivos países de origen, el danés Pione Sisto y el ruso Fedor Smolov, tendrán que pasar un periodo de cuarentena y en un primer momento no podrán tener contacto con resto de sus compañeros. Ambos pasarán los test a su regreso a Vigo (que se espera la próxima semana) y tendrán un plan especial de trabajo.

segunda y tercera fase

La segunda fase de la reentrada presenta no pocas complicaciones para el Celta, que carece de instalaciones propias para concentrar a sus futbolistas, como recomienda el protocolo diseñado por LaLiga. Las dificultades para encontrar un hotel para concentrar al plantel complican la situación, aunque en esta fase los jugadores todavía podrían seguir el confinamiento en sus respectivos domicilios.

La problemática crece en la tercera fase del protocolo con el inicio de los entrenamiento tácticos en grupo que no podrán exceder de 14 personas y distancia de seguridad de 2 metros. La Liga recomienda que la tercera fase se realice en concentración, a lo que los jugadores celestes se muestran reacios. La AFE ha exigido, en todo caso, que las concentraciones no superen los 5 días. La puesta en práctica del protocolo en estas tres fases, que LaLiga prevé que duren entre tres y cuatro semanas, requiere una complicada logística y obliga a movilizar a más de un centenar de personas contando con plantilla, cuerpo técnico, personal médico, de apoyo, mantenimiento de las instalaciones y seguridad que incrementa el riesgo de contagio, lo que inquieta a club y futbolistas.

riesgo de lesiones

La fase de competición, que la Liga prevé iniciar en la segunda o tercera semana de junio, es seguramente la que más dudas plantea al Celta en múltiples aspectos. El primer problema es el propiamente sanitario. Tras casi dos meses de inactividad, los servicios médicos consideran del todo insuficiente el periodo de 21 días de pretemporada establecido por LaLiga y advierten de un importante riesgo de lesiones para los jugadores, especialmente si se programan dos partidos por semana, como pretende LaLiga. Y el límite en el uso de los fisioterapeutas establecido por el protocolo aprobado por el CSD acrecienta la inquietud de los futbolistas.

A todas estas dificultades se añade el hecho que no todos los equipos van a poder volver al trabajo en las mismas condiciones, la imposibilidad de celebrar amistosos y otros factores que Celta considera que pueden adulterar la competición, como que se produzca algún positivo o la problemática para extender hasta final de temporada la continuidad de los jugadores que acaban contrato en junio y que afecta de modo desigual a los equipos.

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