01 de marzo de 2020
01.03.2020
baloncesto - Liga Femenina 2

Un Celta desquiciado se despide de la fase

Las viguesas se quedan a dos victorias de la cuarta plaza y pierden el basketaverage

01.03.2020 | 03:38
Elo Edeferioka, del Celta Zorka Recalvi, lucha por un balón. // José Lores

Aunque las matemáticas no lo digan claramente, el Celta Zorka Recalvi ha dicho adiós a sus posibilidades de disputar la tercera fase de ascenso consecutiva. La última plaza para la parte más importante de la competición la ocupa el rival de ayer, el Alcobendas, que aventaja a las viguesas en dos victorias más el basketaverage, tres partidos, a seis para la conclusión del campeonato. Un mal año de las viguesas, que deberán comenzar a pensar en la próxima temporada y organizar un nuevo proyecto, aprendiendo del alto grado de exigencia de este nuevo grupo.

El equipo entrenado por Cristina Cantero fue ayer un manojo de nervios. La ansiedad por lograr la victoria se reflejo en el juego, el día en que Elo Edeferioka e Itziar Germán volvieron a mostrar su mejor juego, pero no fue suficiente para llevarse la victoria. Buena parte de que el Celta Zorka Recalvi hiciera un mal partido la tuvo el equipo madrileño que, posiblemente, ha sido el mejor equipo que ha pasado por el pabellón de Navia.

El partido comenzó con un ritmo muy alto. Elo dominaba el juego bajo el aro, consiguiendo que las madrileñas tuvieran muchos problemas para anotar. El primer objetivo estaba conseguido, pero el segundo estaba lejos de la realidad, y las estadísticas del primer tiempo lo dejaron claro, 5 de 14 en tiros de dos y 3 de 14 en triples. Y todo ello con diez pérdidas de balón que permitieron segundas opciones para el Alcobendas, que en el segundo cuarto le valieron para abrir una importante brecha en el marcador, que al final fue determinante.

Alcobendas jugó y no dejó jugar al cuadro vigués, forzando al máximo en defensa y consiguiendo que poco a poco las jugadoras entrenadas por Cristina Cantero se fueran hundiendo. Para colmo de males, la entrenadora viguesa no pudo contar con María Barneda, que el viernes se torcía el tobillo y en el momento en el que lo intentó no fue capaz de seguir.

En los inicios del tercer cuarto parecía que llegaba la remontada, con un parcial de 5-0 para las viguesas que dejaba la desventaja en siete puntos. La grada de Navia apretaba no solo al rival, sino a una pareja arbitral que no fue capaz de mantener una línea regular a lo largo del encuentro. Las viguesas se fueron del encuentro, lo que aprovechó el cuadro madrileño para hacer un parcial de 0-7 y poco menos que dejar sentenciado el encuentro. El Celta Zorka Recalvi era un equipo irreconocible, y solo Germán se echaba el equipo a la espalda, ya que Elo se pasó más tiempo en el banquillo. El juego era deslavazado, perdiendo numerosos balones en las transiciones, dieciocho pérdidas al final del encuentro, ante un Alcobendas inteligente que manejaba el partido con comodidad, y que a cuatro minutos para finalizar el tercer cuarto ya vencía por veinte puntos y tenía hecho.

En el último cuarto las viguesas apretaron mucho más en defensa, pero aún así no les llegó más que para igualar el cuarto. Al final lágrimas en las jugadoras viguesas, conscientes de que jugar la fase de ascenso a la máxima categoría se había puesto casi imposible.

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