Okay Yokuslu admitió ayer que el Celta atraviesa un momento de verdadera dificultad y se mostró partidario de afrontar la situación "partido a partido" pensando que el equipo se la juega cada fin de semana. "Es un año muy difícil para nosotros. Estamos en una situación muy complicada. Tenemos que pensar partido a partido porque ahora cada partido es una final", dijo el centrocampista celeste en rueda de prensa. Y añadió: "El domingo tenemos un partido en casa contra un buen equipo y hay que ganar".

En su primera comparecencia en castellano desde su llegada a Vigo, Okay dijo que no encuentra una explicación a la falta de gol del Celta. "En la primera parte de la temporada teníamos muchos problemas en defensa, pero eso ya lo hemos solucionado. Ahora sólo nos falta hacer goles. En las últimas semanas hemos jugado muy bien a pesar de no ganar, creo que ese es el camino que tenemos que seguir", apuntó.

En opinión del futbolista, el primer paso para salir del atolladero es que el Celta se haga fuerte en Balaídos, empezando por el choque del domingo frente a los de Julen Lopetegui. "Vamos a jugar en casa y siempre en casa tenemos opción para ganar, porque la afición está con nosotros. Es una buena ventaja. No es importante que jugamos contra quién. Jugamos en casa y tenemos que ganar" declaró Okay, quien restó trascendencia al gol que le marcó el pasado año a los hispalenses en Balaídos y que puso fin a una racha de cinco partidos sin ganar de los celestes. "El año pasado es pasado", espetó.

El internacional turco quitó también importancia a su decisión de retirar sus fotos con el Celta de su cuenta de Instagram. Al respecto, afirmó que se trató de una decisión personal y aseguró que no tiene ningún problema con el club ni con el técnico, Óscar García Junyent. "Fue una reacción personal después de un partido, pero nunca he dejado de trabajar con el equipo. Estoy contento con mis compañeros y con el técnico, eso para mí ya es algo pasado", subrayó el medio centro, que pasó también de puntillas sobre la polémica foto realizando el saludo militar con la selección que le granjeó críticas de un sector de la afición celeste. "No soy político, solo quiero hablar sobre fútbol. Es pasado. No quiero ser una persona política. Solo quiero hablar sobre el fútbol", zanjó.

El centrocampista internacional turco atribuyó la suplencia en algunos partidos a los problemas que le generó la grave lesión de rodilla sufrida en junio pasado. "Era la primera vez en mi vida y era difícil para mí. No sabía cómo recuperarme en esta lesión. Cuando yo dije que estoy bien, a la semana siguiente sentía mal en mi rodilla", explicó el futbolista, que no obstante aseguró que nunca arrojó la toalla. "Hay que empujar y siempre dar el máximo", destacó.