El Celta se fue de vacío de su visita al Valencia. Los celestes firman un más que digno partido en el feudo de un rival de Champions pero un gol de Carlos Soler a los 76 minutos determinó el encuentro. Rubén Blanco, con dos paradas salvadoras, frenó el buen arranque local y a partir de ahí los celestes dominaron el juego y las ocasiones. Aspas y el "Toro" Fernández tuvieron las oportunidades más peligrosas.